Ciudad de México, 26 ago. (AMEXI).- El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, dejó entrever que si las reformas del presidente Andrés Manuel López Obrador avanzan sin el debido proceso, él y otros actores políticos podrían llevar el asunto a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Sin embargo, confió en que la presidenta electa, Claudia Sheinbaum Pardo, actúe con autonomía y escuche a todas las voces en el Congreso.
En entrevista en San Lázaro, Rubén Moreira explicó que la actual Mesa Directiva deberá entregar un listado de minutas y dictámenes pendientes para que la Junta de Coordinación Política determine los que se discutirán durante el primer periodo ordinario de sesiones.
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“Por lo tanto, hay que instalar la Junta de Coordinación Política, y eso solamente puede ser el día primero; determinará cuáles se van a discutir durante el primer periodo de sesión (…) Después de eso, se manda al Pleno”, expuso.
Entre los temas pendientes, mencionó las reformas en materia de reducción de la jornada laboral y programas sociales, las cuales deberán ser deliberadas de manera democrática y profunda, como lo dice la SCJN.
Sobre la posibilidad de que, concluida la sesión de Congreso General, se desarrolle una sesión ordinaria para abordar algunas de las reformas a la Constitución, el priista citó el artículo 288 del reglamento de la Cámara de Diputados, donde se detalla el proceso de los dictámenes que pasan de una legislatura a otra.
«No se trata sólo de llevar las propuestas al Pleno; se requiere un gran debate, y los integrantes del cuerpo legislativo deben estar plenamente informados y preparados para ello. Espero que se nos invite a dialogar y que prevalezca la paz y el orden en este proceso. Al final, todos buscamos lo mejor para México», indicó.
En otro tema, Rubén Moreira afirmó que aún queda el recurso del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que tiene la responsabilidad de revisar y, en su caso, frenar la sobrerrepresentación de Morena y sus aliados PT y PVEM, que avaló el Instituto Nacional Electoral (INE) el viernes pasado.
Precisó que, aunque Morena y sus aliados del PT y PVEM recibieron 54 por ciento de la votación en las elecciones, esto no les otorga el derecho de buscar el control de 75 por ciento de las curules en la Cámara de Diputados.
Consideró que la sociedad mexicana ha otorgado un mandato claro a las y los senadores de oposición, lo que podría impedir que el país «se vaya al barranco».






