SUTIN y Sener se acercan a un acuerdo para conjurar la huelga en el ININ
Después de meses de indiferencia institucional, desaires salariales y un director hostil, los trabajadores del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) estuvieron a punto de paralizar la producción científica del país; un aumento del 4% parece conjurar —por ahora— la huelga más tensa en la industria nuclear mexicana.
El Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN) y la Secretaría de Energía (Sener) alcanzaron un acuerdo provisional de aumento salarial del 4% este 27 de junio. Esta podría ser la primera noticia positiva en meses de conflicto laboral y parálisis institucional. Si se ratifica este sábado ante el tribunal, se evitará la huelga en el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), una de las instituciones clave para la salud pública, la ciencia nuclear y la seguridad radiológica nacional.
4% tras el viacrucis: tres ofertas rechazadas y la presión desde abajo
La negociación fue larga y tortuosa. El SUTIN había exigido 7% de aumento general, tras rechazar tres ofertas previas que iban de 2.1%, a 2.5%, hasta una propuesta diferenciada por niveles salariales. Todas fueron consideradas insuficientes, discriminatorias y por debajo de la inflación.
Las presiones ante SEGOB, STPS y hasta la Presidencia fueron determinantes. El sindicato denunció que otros sectores del servicio público sí obtuvieron incrementos superiores, mientras que al personal del ININ —altamente especializado— se le ofrecía menos.
Un directivo hostil y un sistema sordo
Javier Cuitláhuac Palacios Hernández, director del ININ, además de no presentar una oferta inicial, mostró, según el sindicato, una actitud indolente y autoritaria durante todo el proceso. Su gestión fue uno de los factores de mayor tensión, al grado de llevar al borde del paro a un organismo que participa en la producción de insumos médicos nucleares y proyectos de investigación críticos.

Prórroga del emplazamiento a huelga en el ININ, minuta y ruta para 2026
El acuerdo logrado se firmó en la Sener, con presencia de José Maria Castañeda Lozano, titular de la Unidad de Administración y Finanzas y el gerente de Recursos Humanos del ININ. La comisión sindical fue encabezada por Ricardo Flores Bello, secretario general del SUTIN.
La minuta establece que el tribunal laboral deberá ratificar el acuerdo el sábado. Esta prórroga del emplazamiento a huelga tiene el propósito de dar tiempo a la firma definitiva en la primera semana de julio. También se pactó iniciar, este mismo año, una ruta de revisión diferenciada para 2026, que beneficie especialmente a los trabajadores con los salarios más bajos.
La posibilidad de conjurar la huelga no debe leerse como un cierre definitivo. El conflicto fue revelador del autoritarismo institucional, la inequidad salarial en el sector público y la deuda estructural con una de las ramas científicas más críticas para el país.






