Después de varios meses de disputas legales, Javier Carranza “El Costeño”, logró que su expareja reparara los daños tras la sustracción de algunos de sus bienes, aunque reconoce que el proceso le dejó secuelas emocionales importantes y asegura que, aunque obtuvo justicia, su vida no quedó intacta.
“Llegamos a un convenio donde ella aceptó la sustracción de los objetos y, al pagarme, reconoció tácitamente su responsabilidad”, explicó Carranza. Aunque nunca se presentó ante el Ministerio Público, los documentos, cheques y videos entregados por su expareja demostraron el daño causado. “Yo solo buscaba justicia y ahí está. Lo importante era que se repararan los daños”, añadió.
El costo emocional y económico
Gerardo de la Torre, abogado de Javier Carranza, detalló que el impacto económico y emocional era considerable: “El peritaje psicológico indicó que Javier necesita, mínimo, cien terapias. Con los costos actuales, eso equivale a más de un millón de pesos. Pero lo importante para él era darle la oportunidad de resarcir los daños y que reconociera su error”.
A pesar de la resolución favorable, Javier admite que el proceso dejó huella en lo personal: “Mi hija menor, que estudia psicoterapia, me dijo algo que me abrió los ojos: nadie te puede abandonar porque no eres un perrito. Ella decidió moverse por otro camino de manera cruel, pero es su decisión”.
El comediante enfatiza que ha contado con un sólido respaldo familiar y de amigos, así como de su equipo legal y compañeros de trabajo, lo que ha sido clave para sobrellevar la situación.
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Un caso más complejo de lo que parecía
Gerardo de la Torre agregó que el caso podía haber escalado a un delito mayor, incluso tipificable como delincuencia organizada, ya que varias personas colaboraron para sustraer los bienes de Javier: “Participaron tres personas más, cada una con vehículos y choferes. Pero gracias a la carpeta bien integrada y a la contundencia de nuestras pruebas, se logró un acuerdo donde ella aceptó su responsabilidad”.
Para garantizar su seguridad y preservar evidencia, Javier ha resguardado todos los registros de la relación: chats, fotografías y videos, repartidos en distintos lugares y con varias personas de confianza.
“Todo está guardado, uno en el despacho, otro con mi manager, otro con mi mamá… así, si algo me llegara a pasar, se pueda comprobar todo. Ojalá y ahí quede, y que cada quien cargue con la responsabilidad de sus actos”, concluyó.
Un proceso legal que ya terminó
Javier Carranza, conocido como “El Costeño”, presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México por la presunta sustracción de 250 mil pesos por parte de su expareja, identificada como Ana Karen, con quien comenzó a tener problemas por cuestiones personales.
El conflicto se intensificó cuando Carranza detectó la desaparición del dinero destinado al matrimonio, que tenía guardado en una caja fuerte. Intentó resolver el asunto mediante un acuerdo extrajudicial por 700 mil pesos, pero las negociaciones fracasaron.
Carranza reveló haber recibido una llamada de amenaza proveniente de un número de Morelos, lo que incrementó su preocupación por la seguridad de su entorno. La situación escaló a una disputa legal que incluyó acusaciones de robo y abuso de confianza, y que culminó con un acuerdo en el que Ana Karen aceptó su responsabilidad y reparó el daño causado.
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