El Croquetón Musical llegará a Xochimilco con una premisa contundente: transformar la música en alimento para los animales en situación de calle. La iniciativa, impulsada por HUSOCO y la Alcaldía Xochimilco, presentó su campaña con un mensaje directo y emocional: la empatía también se dona.
Evelyn Rodríguez, directora del proyecto, marcó el rumbo desde el primer minuto. “No estamos organizando un festival más; estamos construyendo un acto de conciencia”, afirmó frente a medios y aliados. Enfatizó que cada kilo de croquetas que ingrese al Deportivo Xochimilco el próximo 6 de diciembre se convertirá en esperanza para perros y gatos abandonados. El donativo completo irá al Santuario Milagros Caninos, institución que rescata y cuida a animales en condiciones extremas.
El cartel musical respalda el mensaje con fuerza escénica. Uzielito Mix, BSNO, Santa Griega, Martin Parra, Chrysler, Cacha, Heidy Infante y Su Sonora, Eddy y los Grasosos, Yua y decenas más encenderán los tres escenarios que operarán desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Cada artista suma talento y corazón.
El Croquetón Musical toma Xochimilco
Durante la presentación, la energía se elevó con los testimonios de los intérpretes. Santa Griega no ocultó su compromiso: “Nosotros no solo cantamos por ellos, cantamos con ellos. Los animales abandonados necesitan comunidad, y aquí estamos para formarla.”
Adela Valencia lo secundó con convicción: “El arte puede sanar y unir. Este festival lo prueba.”
Yua recalcó la importancia de conectar con nuevas generaciones: “Si los jóvenes ven que sus ídolos ayudan, ellos también ayudan.”
El Deportivo Xochimilco se transformará en un circuito de experiencias con zona gastronómica, productos para mascotas, módulos informativos de adopción responsable y stands de patrocinadores que fortalecen la causa. Más de 50 artistas girarán entre los escenarios, mientras que el público podrá interactuar con ellos en un meet and greet muy particular: cada foto, firma o saludo requerirá más croquetas. Dan Fibo lo expresó con claridad: “Si una foto alimenta a un animal, cuenten conmigo todas las veces que haga falta.”
Nada en el Croquetón Musical se queda en lo superficial. Su propósito social late en cada detalle. Enzo Durán lo resumió antes de despedirse: “No venimos solo a cantar, venimos a cambiar algo.”
Este 6 de diciembre, Xochimilco recibirá a familias, jóvenes, creadores de contenido y amantes de los animales. La entrada cuesta un solo gesto: llevar un kilo de croquetas y permitir que la música haga el resto. Porque, frente a un país que enfrenta índices alarmantes de abandono animal, cada acción suma.
La invitación queda abierta y el mensaje resuena: ayudar no requiere grandeza, solo intención. Y en Xochimilco, esa intención sonará fuerte.







