La noche de este sábado 29, más de 13 mil personas se reunieron en la Arena Ciudad de México para recibir a Matute con su gira «Disco estéreo», un concepto que celebra la música de los años 80 en inglés y español con la producción monumental que caracteriza al grupo, en donde tuvieron como invitados especiales al grupo Magneto.
Con 19 años de trayectoria y en lo que anunciaron como su Arena Ciudad de México número 12, el ensamble formado por Jorge D’Alessio, Ignacio “Nacho” Izeta, Pepe Sánchez, Irving Regalado, Tana Planter y Paco “El Oso” Morales volvió a transformar el recinto en un espectáculo de luces robóticas, pantallas gigantes y una infraestructura sobre el escenario que vibró al ritmo de la nostalgia.
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El viaje ochentero
Las pantallas gigantes encendieron un conteo vibrante mientras haces de luz multicolor recorrían el domo. Con la energía al máximo desde el primer segundo, Matute abrió el viaje a los 80 con “La chica del bikini azul” y “Besos de ceniza”, que desataron los primeros gritos y coros de la noche.
Minutos después, el mashup entre “Matute está en la casa” y el clásico de Bee Gees “Stayin’ alive” convirtió la arena en una pista de baile iluminada por cientos de luces robóticas sincronizada.
Tras ese arranque explosivo, Tana Planter tomó el micrófono para agradecer la entrega del público: “gracias por responder al llamado matutero».
«Estamos cumpliendo nuestra arena número 12. Sigue siendo el mismo agradecimiento que cuando tocábamos para nueve personas. Yo propongo aplicar hoy la Vicente Fernández: que mientras aplaudan, nosotros seguimos tocando”, dijo, al recibir una ovación ensordecedora.
A partir de ahí, la noche se movió hacia el rock en español con una cadena de himnos generacionales como “Cuando seas grande”, “Lamento boliviano”, “Devuélveme a mi chica” y “Ni tú ni nadie”. En cada tema, las pantallas gigantes proyectaban visuales ochenteros, desde neón vibrante hasta recreaciones de videoclips icónicos.
El bloque latino que puso todos a bailar
La energía subió aún más cuando el grupo cambió al mood latino. Con “Sin tu amor” en versión cumbia, la audiencia comenzó a moverse en oleadas, seguida por el ritmo de “Suavecito”, “Los luchadores”, “Negra Tomasa”, “Sirenito” y “Mi Matamoros querido”, todos acompañados de juegos de luces que cruzaban la arena en tonos eléctricos y cálidos.
Después llegó un segmento cargado de emoción con canciones como “Me enamoré de un fan”, “Celos”, “Quién piensa en ti”, “No sé si es amor” y “Suena tremendo”; y antes de avanzar, Tana ofreció un mensaje que provocó un aplauso prolongado: “estamos a unos meses de cumplir 19 años juntos. Este es el sueño de vida de seis mejores amigos y, conforme crecemos, valoramos lo bendecidos que somos de vivir de lo que más nos gusta. Vamos a hacer que cada centavo sea desquitado esta noche”.
Un viaje emotivo entre baladas y despecho
La noche tomó un tono íntimo con “Tan enamorado”, “Detrás de mi ventana”, “Para amarnos más” y “De mí enamórate”, preparándose para un momento especial que fue la grabación de un video oficial.
“Nuestro corazón siempre hay agradecimiento, y que hayan decidido gastar para venir a vernos se los agradecemos infinitamente. Vamos a recorrer todos los 80s. Desde Enanitos Verdes hasta Daniela Romo. Hombres G hasta Rigo Tovar”, explicó Jorge D’Alessio.
Posterior a ellos, D’alessio hizo una pausa para anunciar a sus invitados especiales, de quienes dijo, estaban planeados para su presentación en La Vegas y de la cual se desprenderá su nuevo DVD en vivo, pero por temas de logística no se logró y este se convertiría en el momento ideal para grabar un bonus track al lado del grupo Magneto y los temas “Para siempre” y “Mal herido”, captado por cámaras en grúas y drones, y el cual será parte de este nuevo material.
Este miembro lleno de emoción al público quien los recibió con aplausos y una gran ovación.
Un salto temporal a los 70’s
Después de este momento, el concierto dio un salto temporal hacia los 70 con “Decídete” y “Dancing queen”, mientras el escenario se convertía en una pista disco gigante con espejos, destellos neón y luces robóticas que replicaban el ambiente de un dance floor setentero.
A ese bloque lo siguió el llamado “Momento Rumba”, que incluyó “Morir de amor”, “Debo hacerlo todo por amor” y “Hasta que te conocí”, creando una atmósfera emocional que se sintió en todas las filas.
El público estalló cuando llegó el despecho medley, que Jorge presentó diciendo «teníamos ganas de hacer algo así, pero no nos atrevíamos porque es levantar la vara musical y vocalmente. No es un secreto que se han puesto de moda las canciones de despecho. Esta noche lo armamos para ti y se llama el despecho medley”.
Así sonaron “La gata bajo la lluvia”, “Un buen perdedor”, “Pega la vuelta”, “Detenedla ya”, “Qué ganas de no verte más” y “El triste”, creando uno de los momentos más intensos de la noche.
La «Fiesta Matute» explotó en la recta final
La recta final se convirtió en una auténtica Fiesta Matute con los acordes de “Tú y yo somos uno mismo», “Obsesión”, “Cuando calienta el Sol”, “Vete con ella”, “Claridad”, “Será porque te amo”, “Sé cómo duele” y “1 + 1 = 2 Enamorados” hicieron que la arena completa se pusiera de pie mientras las pantallas proyectaban explosiones visuales y columnas de CO₂ marcaban cada beat.
Luego llegó el Rock Fresa medley, desatando la euforia con “Llámame”, “Cuando seas grande”, “Lamento Boliviano”, “Las curvas de esa chica”, “Devuélveme a mi chica” y “Ni tú ni nadie”, seguido del Latin Party medley, donde el ambiente alcanzó su punto máximo con “Disco samba”, “La Morena”, “Agárrense de las manos”, “Conga”, “No tengo dinero”, “Lambada” y “Oye”.
Luego de tres horas de música, nostalgia y producción impecable, Matute cerró su Arena Ciudad de México número 12 reafirmando por qué casi dos décadas después siguen siendo sinónimo de fiesta. La noche concluyó con miles de voces coreando y luces brillando como un gran homenaje a los años que marcaron a más de una generación.







