¿Gustas un curadito…? Pues ven. En la esquina del Primer Callejón de Mesones y la calle de Mesones se encuentra la pulquería“La Risa”, la más antigua de la Ciudad de México (CDMX), en pleno Centro Histórico.
“La Risa”, con 122 años de historia, empieza a servir pulque cuando Porfirio Díaz era presidente de México.
En ese lugar se reunían a departir diversos sectores de la población, desde estudiantes y obreros, hasta artistas.
En ese entonces y a la fecha, “La Risa” es un sitio que en sus paredes guarda risas, pláticas filosofales, chuscas y, tal vez un poco de dolor o llanto, por un amor alejado u olvidado.
En la época porfiriana, en las pulquerías, no se les permitía la entrada a mujeres, incluso cabe recordar, que, en las cantinas, que no son lo mismo, la entrada a las mujeres se decretó en 1982, hace poco más de 43 años.
Con las pulquerías en 1923, en el gobierno de Emilio Portes Gil se prohibió la entrada de mujeres, y se crea el “Departamento de Mujeres”, y esa restricción también se elimina en 1982.
Referencia histórica de cómo querían regular a las pulquerías
En el Archivo General de la Nación (AGN) tienen expedientes en resguardo de las órdenes emitidas en la Ciudad de México para las pulquerías a partir de 1792.
En la época del Virreinato se emitieron órdenes como estrategia par regularizar la venta del pulque. AMEXI/FOTO/ Archivo General de la Nación
Esas órdenes indican la prohibición de servir comidas y almuerzos, tanto dentro de estos establecimientos como una cuadra a la redonda, como parte de estrategias virreinales para regular el consumo de pulque.
Pero, ¡qué cosa! A más de dos siglos (234 años) siguen vigente la tradición de tomar pulque, ya sea en su estado natural o un curadito de diversos sabores, que deleitan el paladar del mexicanos y extranjeros.
Un lugar que se reinventa
En la actualidad “La Risa” sigue con las puertas abiertas y con los vitroleros llenos. Por la barra corren tarros llenos de la “Bebida de los Dioses”, como pulque natural y curados.
En un ambiente alegre, entre música, platicas y risas, los curaditos van y vienen y entre los favoritos de los bebedores y comensales de “La Risa” están:
Avena
Frutos rojos
Piñón
Piña colada
Apio
Guayaba, aunque hay muchos otros sabores que puedes disfrutar.
Venir a “La Risa” es como si la historia se detuviera
Para Jesús venir a “La Risa” es formidable, pues se siente en otra época de nuestro hermoso México, además de que el pulque no es caro.
“Me gusta venir a este lugar porque es como si la historia se detuviera, además el pulque es delicioso y a buen precio, en otros lugares ya lo venden muy caro porque se puso de moda en los últimos años.
”Pero, aquí el ambiente es jacarandoso, la gente no te juzga y además quienes nos atienden son muy amables”, añade Jesús mientras le pide al mesero un tarro más, ahora de piña colada.
En La Risa solo venden pulque. Curados de todos los sabores. AMEXI/FOTO/ Verónica Torres, reportera
Sólo se vende pulque
Óscar Martínez, actual administrador de “La Risa” destaca que el nuevo aire que tiene ahora la Pulquería es más jovial y más alegre, y eso sí, “solo se vende pulque”.
“El objetivo es dar un mejor servicio, calidad del producto y buenos precios. Lo que queremos es defender el concepto de la pulquería tradicional, aquí se vende puro pulque, no se vende ninguna otra bebida”, señala.
Una tradición pulquera
Al llegar, el consumidor tiene que atravesar unas puertas de madera que data hace más de 100 años, las mesas son largas y la gente se sienta donde encuentra lugar.
La gente deja caer el cansancio y pide un tarro de pulque para refrescar la garganta, como dice Rubén quien logra acomodarse en una banca.
“Tiene años que venimos a este lugar, antes (hace como 20 años) venía con mi papá por las compras para fin de año, ahora vengo con mi esposa y es que entre la caminata y el gentío ya hace sed.
”Este lugar es de nuestros favoritos, ya cansados y con hambre un pulquito cae de maravilla para agarrar fuerza y regresar a casa”.
Un lugar con resiliencia
“La Risa” sigue de pie pese a pandemias, terremotos, cierres por motivos legales y más, porque la historia se trata de darle vida a lugares del pasado.
Oscar Martínez, administrador de “La Risa” señala que:
“El local esta tal cual como hace más de 100 años y así lo queremos conservar porque se debe cuidar el legado de un negocio antiguo, y nos da gusto cumplir con las exigencias de los clientes.
Fausto Villanueva y Óscar Martínez destacan la tradición y ambiente de La Risa, la pulquería más antigua de la CDMX. AMEXI/FOTO/ Verónica Torres Lizama
Al respecto Fausto Villanueva Bárcenas, tiene 20 años trabajando en la pulquería, y dice sentirse orgulloso de servir pulques y curados y que tiene como meta defender la bebida que en 2024 fue nombrada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México.
“Esta es una bebida prehispánica que debemos defender, lastimosamente los destilados, las cervezas y los vinos le han quitado un poco el espacio al pulque, pero, para mí, este sigue siendo el padre de las bebidas, aunque muchos no coincidan conmigo”, afirma Fausto.
El pulque no hace daño… es una bebida natural
Villanueva Bárcenas no sólo defiende que hay que consumirla, sino que resalta propiedades únicas del pulque.
“El pulque es una bebida que no hace daño, hace 100 años nuestros ancestros tomaban litros de pulque, en aquel entonces se consumía a gran escala y nadie se moría de cirrosis, como hoy en día con otras bebidas, porque es natural”, indica.
Refiere que hace décadas también se emborrachaban como hoy en día pero no provocaban ningún daño a la salud y así sigue siendo para los que toman pulque.
Además, dice que el pulque es rico en proteína, “ya han escuchado por ahí que se dice que al pulque solo le falta un grado para ser bistec”.
En la pulquería La Risa encuentras curaditos de todos los sabores. AMEXI/FOTO/ Verónica Torres Lizama
Fausto Villanueva recuerda que hace unos años el maguey pulquero esta extinción; pero hoy en día ya agarró un segundo aire, e incluso también muchos venden pulque, pero también otras destiladas.
“Ver pulquerías así donde solo se vende la bebida ya es rara, la mayoría no confía en el producto y por eso también mete cerveza, bebidas alcohólicas, destilados.
“Nosotros confiamos tanto en la bebida que los invitamos a que nos visiten en Mesones 71 y deleiten su paladar, verán que no les estoy diciendo mentiras”, invita.
Ahora que ya te hablé de este rinconcito ¡qué esperas para degustar una bebida prehispánica en compañía de tus amigos!.
Lánzate a “La Risa” y recuerda que, como dice el dicho: “un pulque al día es la llave de la alegría”, ¡Salud!