Entre el 26 y el 30 de diciembre, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) realizó en el Caracol de Oventik el Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores”. Este espacio de reflexión política reunió a bases de apoyo zapatistas, integrantes de las Juntas de Buen Gobierno, representantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) y pensadores críticos nacionales e internacionales.
El encuentro cerró 2025 con una lectura común: frente a la “guerra por los territorios”, el avance de los megaproyectos y la militarización del sureste mexicano, la respuesta zapatista sigue siendo la autonomía radical, la organización comunitaria y la construcción de alternativas desde abajo.
| EZLN en Oventik: Marcos y la reconfiguración violenta del territorio
El capitán insurgente Marcos ofreció una de las intervenciones centrales del Semillero. En su análisis, sostuvo que los megaproyectos federales no deben entenderse solo como infraestructura, sino como herramientas de reconfiguración violenta del control territorial.
Advirtió que estas obras fragmentan comunidades, alteran equilibrios históricos y preparan el terreno para la imposición de una lógica de mercado en regiones indígenas. La militarización, afirmó, no es un efecto colateral, sino el dispositivo que acompaña el avance del capital sobre tierras colectivas.

| Zibechi: México en la guerra global por los territorios
El investigador uruguayo Raúl Zibechi colocó el debate en una escala global. Señaló que los pueblos originarios enfrentan una “guerra total por los territorios”, en la que confluyen proyectos ferroviarios, energéticos, turísticos y extractivos.
Desde su lectura, el zapatismo se ha convertido en un referente mundial de resistencia, al haber construido —mediante la autonomía— un “búnker de vida” frente a un modelo económico que, sostuvo, avanza hacia un colapso civilizatorio.
| Capitalismo, despojo y derechos humanos
Las reflexiones de Carlos Tornel y Carlos Antonio Aguirre Rojas vincularon la devastación ambiental, la mercantilización del territorio y la violencia con un modelo capitalista en crisis estructural.
Esta lectura fue reforzada por el académico Arturo Anguiano, quien subrayó que proyectos como el Tren Interoceánico no representan una ruptura. Representa la continuidad de políticas de desarrollo centralizadas, con costos sociales y humanos elevados y sin procesos efectivos de consulta comunitaria.
En el plano jurídico y humanitario, Bárbara Zamora y Eduardo Almeida (NODHO) alertaron sobre la criminalización de la defensa del territorio y el desplazamiento forzado. Consideraron que esos fenómenos son mecanismos silenciosos de control estatal y paraestatal.

| Cultura, memoria y resistencia simbólica
El Semillero también abordó la dimensión cultural de la resistencia. Luis de Tavira y Sylvia Marcos señalaron que la lucha zapatista no es solo política o territorial. Es también una batalla por la memoria, el lenguaje y los símbolos.
Plantearon que la cultura opera como una trinchera política frente a la homogeneización promovida por políticas de desarrollo centralistas y narrativas de progreso impuestas desde el poder.
| EZLN en Oventik: organización desde abajo y horizonte 2026
El mensaje de cierre estuvo a cargo del Subcomandante Insurgente Moisés, quien reiteró que el EZLN no busca el poder que se ejerce desde arriba. Enfatizó que el proyecto zapatista seguirá centrado en perfeccionar la organización comunitaria.
asimismo, en fortalecer vínculos con el CNI y tejer redes con colectivos de Oaxaca, la Península de Yucatán y otros territorios en resistencia.
De cara a 2026, el EZLN planteó un escenario de resistencia territorial sostenida, en un país donde la disputa por la tierra, los recursos y la autonomía indígena se ha convertido en un eje central del conflicto político.

Lee también: EZLN anuncia programa cultural por su 32 aniversario






