Con una mezcla de cumbia norteña y pop moderno, Mariangela abre una fase más madura, íntima y auténtica en su carrera con su canción «La 17», en la cual narra una vivencia muy personal.
“La 17” nace de un capítulo profundamente personal para Mariangela. Inspirada en la calle 17 de McAllen, Texas, espacio donde vivió amistades, desahogos y un proceso emocional clave, la cantante convierte esa experiencia en una canción que abraza la sanación, el desahogo nocturno y la libertad que llega tras una ruptura sentimental.
El tema fusiona la calidez de la cumbia norteña con la estética pop que caracteriza su estilo. Con ello, la artista inicia una etapa creativa más introspectiva, donde sus raíces, su identidad y sus influencias —que van de Julieta Venegas y Belanova a Ariana Grande y Billie Eilish— se entrelazan para construir un sonido propio y honesto.
“Es un himno para esas noches en las que decides dejar de mirar atrás y simplemente disfrutar el presente”, resume la cantante en entrevista para AMEXI.
Un proceso emocional convertido en música
Mariangela explica que la creación de este nuevo capítulo musical partió de un momento de quiebre en su vida. Durante un periodo de viajes constantes y cambios personales, encontró en la frontera y en McAllen un espacio para reconstruirse.
“Cuando empecé a crear este álbum yo estaba pasando por un momento muy fuerte. Me refugié mucho en esa calle, en mis amigas, en bailar, en no pensar en el dolor. Ahí fue donde me fui encontrando de nuevo”, cuenta.
La artista señala que esta etapa le permitió conectar su historia personal con una visión creativa más libre.
“Todo este contexto de mi vida, de mi corazón, se juntó para dar forma a este nuevo mundo musical. Sentí que podía dibujar lo que quisiera: si para mí el pasto es morado, así lo creo. Ese es el poder de hacer música auténtica.”
Identidad norteña y representación femenina
A lo largo del proceso, Mariangela también reflexionó sobre su identidad como mujer del norte y su deseo de abrir más espacios femeninos dentro de los géneros tradicionales.
“Soy norteña, crecí en la frontera, y para mí es importante decirlo con orgullo. Creo que faltan más mujeres en este tipo de sonidos. Hay artistas increíbles, pero todavía somos pocas dentro de ritmos como la cumbia. Me emociona aportar algo desde mi historia”, afirma.
“Me han escrito fanáticas de las bandas mexicanas diciendo que conectan con mi música. Eso para mí fue un subidón de energía y seguridad. Poder llegar al corazón de gente que nunca había conocido es increíble».
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Autenticidad como mensaje generacional
Mariangela forma parte de una generación que valora lo genuino por encima de las fórmulas predecibles. Para ella, “La 17” representa justamente eso: un proyecto honesto que no pretende encajar en moldes ajenos.
“Hoy el mundo está saturado de música. La gente conecta más con lo auténtico. Si tú creciste hablando español y quieres cantar sólo en español, hazlo. Si quieres mezclar idiomas porque también es parte de tu vida, también es válido. Lo importante es mantenerte firme en lo que eres.”
La cantante confiesa que este proyecto la ha ayudado a mostrar su vulnerabilidad sin miedo: “Mi video tiene mi corazón nervioso porque así me siento. Mi generación está harta de tener que cumplir expectativas. Lo bonito es abrazarnos como somos, con nuestros miedos y nuestras locuras.”
Una nueva etapa para Mariangela
Con el lanzamiento de “La 17”, la regiomontana abre el camino hacia un álbum más amplio, donde seguirá explorando vivencias propias, relaciones, fronteras y la conexión entre lo íntimo y lo festivo. Su objetivo es claro: hacer música que represente su historia con orgullo y sin filtros.
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