Luego de la llamada sostenida a principios de esta semana entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ambos gobiernos refuerzan su agenda bilateral de seguridad, con el fin de profundizar la cooperación contra los cárteles.
Este jueves, el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, y el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvieron una conversación telefónica para revisar los principales retos que enfrentan ambos países en esta materia.
De acuerdo con lo abordado, los secretarios reafirmaron la relevancia de la colaboración bilateral sustentada en el respeto mutuo a la soberanía nacional.
Asimismo, coincidieron en que “es necesario hacer más para enfrentar las amenazas compartidas”, particularmente las vinculadas al crimen organizado transnacional.
Aunque reconocieron avances recientes, admitieron que “subsisten desafíos significativos” que requieren mayor coordinación operativa y política.
¿Qué acuerdan De la Fuente y Rubio?
En este contexto, De la Fuente y Rubio acordaron que el Grupo de Implementación de Seguridad bilateral, cuya próxima reunión está programada para el 23 de enero, debe continuar generando “acciones tangibles” que se traduzcan en resultados concretos.
Entre las prioridades destacaron el combate a los cárteles, la contención del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos y el freno al flujo ilegal de armas hacia México a lo largo de la frontera compartida.
También, ambos funcionarios convinieron en dar seguimiento a las iniciativas bilaterales orientadas a fortalecer el intercambio de información y la cooperación en seguridad transfronteriza.
Lo anterior, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta de las autoridades de ambos países frente a amenazas comunes.
Acuerdan convocar a Reunión Ministerial de Seguridad
Finalmente, los secretarios acordaron convocar una Reunión Ministerial de Seguridad en Washington, D.C. durante el próximo mes de febrero, con motivo del primer aniversario del inicio de este nuevo capítulo en la cooperación bilateral en materia de seguridad.
El encuentro de alto nivel permitirá evaluar los avances alcanzados hasta ahora y definir con mayor claridad las futuras líneas de colaboración entre México y Estados Unidos.






