La Tierra está en bancarrota hídrica, pues agotó su ingreso anual de agua proveniente de lluvias y ríos, además de que vació los ahorros acumulados durante milenios en glaciares, humedales y acuíferos.
Esto llevó a la quiebra a muchos sistemas acuáticos, que carecen de capacidad para recuperarse: lagos que desaparecen, deltas que se hunden y acuíferos compactados en todo el planeta, reveló un informe histórico del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud (INWEH) de la Universidad de las Naciones Unidas.
Además, la demanda humana consumió irreversiblemente reservas subterráneas y secó los pozos del futuro, por lo cual está en riesgo el conjunto del sistema hídrico global.
🔴 LIVE | “We have entered the era of Global Water Bankruptcy.” — Kaveh Madani, speaking now as a new UNU-INWEH report urges a radical rethink of how we treat our most vital resource.
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— UN University-INWEH (@UNUINWEH) January 20, 2026
En números rojos, la cuenta corriente de la naturaleza en un planeta en bancarrota hídrica
“Muchas regiones han vivido muy por encima de sus posibilidades hidrológicas. El saldo ya es negativo”, señaló Kaveh Madani, autor principal del informe en el cual emitió una advertencia que se resume en una frase contundente: la cuenta corriente de la naturaleza está en números rojos.
La crisis se refleja en la agricultura intensiva, el crecimiento urbano e industrial y la contaminación, al igual que las emisiones de gases de efecto invernadero que aceleran sequías, evaporación y lluvias cada vez más escasas.
Las cifras dadas a conocer por la Universidad de las Naciones Unidas confirman el colapso: 75% de la población mundial vive en países con escasez o inseguridad hídrica, más de la mitad de los grandes lagos se están secando y 2 mil millones de personas habitan sobre terrenos que se hunden por la sobreexplotación de aguas subterráneas.
Además, en medio siglo el planeta perdió humedales equivalentes a toda la superficie de la Unión Europea. La agricultura, que consume 70% del agua dulce, es epicentro de la bancarrota hídrica y arrastra a la seguridad alimentaria global.
At the launch of the Global Water Bankruptcy report at the UN Headquarters press briefing in New York, Kaveh Madani, Director of UNU-INWEH, states that the old normal is gone and presents Global Water Bankruptcy as a diagnosis of persistent system failure.#WaterBankruptcy pic.twitter.com/aPJelhkpND
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Gestionar la quiebra y aprender a vivir con el agua que queda
El informe concluyó con un llamado urgente a gestionar la bancarrota hídrica, no la crisis, con acciones como:
- Transformar la agricultura.
- Repartir justamente un recurso menguante.
- Blindar los ecosistemas que aún producen agua.
En informe considera que la Conferencia del Agua de la ONU 2026, que se celebrará del 2 al 4 de diciembre en los Emiratos Árabes Unidos, se perfila como la oportunidad crítica para un rescate hídrico, pues aunque los acuíferos agotados no volverán a llenarse, existe margen para proteger cada gota y aprender a vivir con el agua que queda.






