¿Quién le cree a la presidenta? La pregunta viene a cuento porque no puede ser posible que Claudia Sheinbaum se atreva a suponer que los mexicanos, especialmente los que no votaron por ella, sean tan, pero tan ingenuos, que se traguen la versión que dio en su gustadísima “Mañanera del Pueblo”, en el sentido de que había invitado a platicar a Palacio Nacional a la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, y a un por demás ausente secretario general de dicho instituto político, Andy López Beltrán.
“Hace tiempo no los veía”, dijo, palabras más, palabras menos, la presidenta y así, nada más de purititas ganas, luego de que ambos morenistas la buscaron, decidió recibirlos y en el colmo, negó que se hubiera abordado el tema de la controvertida reforma electoral.
La cosa está que arde dentro del partido guinda, especialmente porque las rémoras de Morena se le están “saliendo del huacal” al oficialismo en lo que hace a la desaparición de los plurinominales y la reducción de recursos a los partidos políticos.
Lo cierto es que ni la exsecretaria de Gobernación ni el hijo de Andrés Manuel López Obrador, Andy, han podido controlar el fuego interno que se ha generado por la reforma electoral.
Se comenta, no sólo en los corrillos políticos, que los de Morena ya habrían doblado más ni menos que al Partido del Trabajo, vía el eterno líder, Alberto Anaya, que, por dinero, es capaz de lo que sea; pero una cosa es Anaya y otra el coordinador de la fracción petista en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, a quien el oficialismo, sin guardar la más mínima forma, ya cortó de toda discusión y acuerdo en torno a la controvertida reforma electoral. ¿Será?
Ahora bien, respecto al Partido Verde, la cosa pintaría más difícil, pues este instituto político no está dispuesto a perder sus cotos de poder. Incluso, se comenta que en este berenjenal está metido hasta Jorge Emilio González, para preservar las “conquistas” del PVEM y tienen la certeza de que solos pueden conservar las gubernaturas, por ejemplo, de San Luis Potosí.
Específicamente, Sheinbaum Pardo dijo que Alcalde y Andy López “quisieron informarme qué están haciendo, cómo lo están haciendo. Entonces, digamos, obviamente yo soy presidenta de todas las mexicanas y mexicanos, pero pues los recibo para escuchar lo que están haciendo, tomaron mi opinión”.
SHEINBAUM NO ES PRESIDENTA DE TODOS
Muy presidenta de todos los mexicanos dice ser la mandataria, pero hay que recordar que no se ha atrevido a recibir a la oposición. Desde su toma de protesta, Sheinbaum subrayó que de plano no quiere nada con ellos.
Tan pronto como asumió las riendas de México, la presidenta descartó cualquier posibilidad de diálogo con la oposición; “es una tarea que le corresponde a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez” dijo y añadió que ella se dedicaría a dialogar de manera personal “con el pueblo de México”. ¡Ajá! Hay que recordar que supuestamente fue la titular de la Segob la que habría doblado al líder del PT, Alberto Anaya, en el tema de la reforma electoral y para eso no se necesita mucha destreza, más bien lo que se requiere -como ya se anotó en líneas anteriores- es dinero, así de simple.
“Desde mi perspectiva, para eso está la secretaria de Gobernación. Ella tiene ese papel, esa tarea de hablar con, si es necesario, grupos parlamentarios, pero también tiene que haber una relación de respeto mutuo. Hay proyectos distintos y eso no tiene que asustarle a nadie”, sentenció la jefa del Ejecutivo.
Pues todo indica que a ella sí le asusta el más mínimo contacto con la oposición, porque le disgusta ser sometida a situaciones que le resultan por demás incómodas, además de que siempre ha visto a quien también llama sus adversarios, por encima del hombro.
¿Será que su mentor le aconsejó mantener a distancia a la oposición?
Lee: Alcalde y “Andy” López Beltrán rinden cuentas a Sheinbaum en Palacio Nacional
MUNICIONES
*** La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, informó que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión recibió del Ejecutivo federal la propuesta de nombramiento del exfiscal de la República, Alejandro Gertz Manero, como embajador de México ante Reino Unido. La diputada señaló que dicho nombramiento será turnado a la Primera Comisión durante la sesión de hoy de la Comisión Permanente, y serán sus integrantes quienes decidirán si llaman a comparecer al exfuncionario. Aquí hay que recordar que Gertz Manero llegará a recoger el reguero que le dejó la ahora exembajadora Josefa González Blanco, que mantenía una cadena de acoso y hostigamiento en contra del personal de dicha representación diplomática. López Rabadán especificó que “en términos estrictos, es una decisión de la Primera Comisión de la Comisión Permanente (…); es práctica parlamentaria que cuando el Ejecutivo federal envía una propuesta como ésta, usualmente la Comisión lo cita para comparecer; es una decisión de la Comisión.





