La alta actividad del volcán Chichonal, en Chiapas, requiere de un mayor monitoreo y colaboración entre vulcanólogos y especialistas de gestión de riesgos, dado que en años recientes el coloso muestra cambios y una significativa emisión de gases que puede causar daños a la salud.
El Chichón, conocido como Chichonal, se ubica en el noroeste de Chiapas, es un volcán activo que tuvo su última erupción mayor en 1982, causando miles de muertes y grandes daños en la región.
Actualmente, el coloso está bajo monitoreo permanente por parte del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), el Servicio Sismológico Nacional (SSN), la UNAM, la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) y Protección Civil de Chiapas.
Mínima posibilidad de erupción explosiva, sólo eventos por vapor
Aunque los expertos indican que la posibilidad de una erupción explosiva grande es mínima en este momento, dado que no hay evidencia de magma ascendiendo, podría haber eventos menores como explosiones freáticas por vapor o fluctuaciones en la sismicidad.
El efecto recaería potencialmente en más de 100 mil personas en un radio de 30 kilómetros, en municipios como Chapultenango, Francisco León, Pichucalco, por lo que se considera un volcán de alto riesgo que requiere vigilancia constante.
En sus reportes, las autoridades que monitorean el volcán reiteran que no hay riesgo mayor inmediato para la población, pero recomiendan seguir sólo información oficial y evitar rumores.
No se prevé erupción inminente
Especialistas indican que no hay una erupción inminente ni signos de ascenso de magma fresco que indiquen una erupción explosiva grande similar a la de 1982.
Sin embargo, entre junio y septiembre de 2025 se registró un incremento notable en la actividad sísmica, como enjambres de temblores de baja intensidad, hasta 150 por día en picos, magnitudes, generalmente, de 3.6 y más.
Esta sismicidad ha sido principalmente de tipo hidrotermal, relacionada con el sistema de aguas calientes y gases en el cráter y el lago del volcán, con cambios en el lago cratérico, color, tamaño, composición química y emisiones de gases.
Desde finales de 2025 y entrando en 2026, la actividad sísmica continúa, pero con fluctuaciones y una tendencia a la disminución en algunos periodos, aunque se mantiene por encima de los niveles de fondo históricos.
No se reportan explosiones significativas, emisiones masivas de ceniza ni deformación del terreno que apunten a una reactivación magmática inminente.
Nivel de alerta y riesgo para la población
El semáforo volcánico se mantiene en Amarillo Fase 1 o similar, según reportes de finales 2025 y principios 2026), lo que implica vgilancia reforzada
- Monitoreo intensificado, instalación de más estaciones sísmicas y geoquímicas
- Restricción de acceso al cráter; sólo para investigadores acreditados
- Preparación de protocolos; rutas de evacuación con al menos 13 identificadas, refugios temporales y simulacros
- El riesgo actual de erupción mayor es Bajo a Moderado en el corto plazo
Actividad reciente
La investigadora del Departamento de Recursos Naturales del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, Patricia Jácome Paz, indicó que a consecuencia del evento eruptivo de importancia de 1982, en el cráter -de casi un kilómetro de diámetro y 200 metros de profundidad- se formó un lago color turquesa que es hidrotermal y contiene aguas sulfurosas, las cuales alcanzan temperaturas cercanas a los 100 grados Celsius.
Dinámica del volcán Chichonal y observaciones recientes
La física y doctora en Ciencias de la Tierra refirió que desde hace 20 años se obtienen muestras del lago del volcán y que recientemente detectaron cambios en las variaciones de flujos de solutos, como sustancias que se disuelven en otras llamadas solventes para formar una solución.
Señaló que en las aguas existen esferas huecas de azufre nativo, que se forman por burbujeo de gas a través de un cuerpo de azufre líquido, flotan por un tiempo limitado en la superficie del lago hasta que se rompen, e implican la presencia de una poza de azufre líquido en el fondo que registra temperaturas de hasta 118 grados.
Gases dañinos para la salud
En años recientes, abundo la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el coloso muestra cambios como variaciones en la coloración del lago, que pasó de estar dominado por algas a sulfatos y sílice, características que son evidencia de un lago volcánico activo.
Mencionó que en el fondo hay una significativa emisión de gases que se proyectan a la superficie que puede causar daños a la salud, lo que es especialmente riesgoso porque el lugar tiene actividad turística, pese a las advertencias de los peligros que ello implica.
Ante ello, Jácome Paz recomendó mayor colaboración entre vulcanólogos para realizar interpretación de los datos y para que emitan recomendaciones, y que personal efectúe un monitoreo comunitario y brigadas.
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