La “cuesta de enero” se sintió más pesada este 2026: la inflación general anual se ubicó en 3.77% en la primera quincena, con lo que se aceleró desde 3.66% en la segunda quincena de diciembre y se coló en su mayor nivel desde noviembre pasado, interrumpiendo dos quincenas de descensos.
Impacto de los impuestos saludables
El repunte se explica, en buena medida, por la entrada en vigor de los llamados «impuestos saludables», aplicados a productos como refrescos y cigarros, que presionaron al alza los precios de las mercancías.
Los ajustes fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), diseñados para desalentar el consumo de productos nocivos, se convirtieron en un factor clave de la cuesta de enero.
Inflación por debajo de lo esperado
Aunque la inflación general anual sorprendió a la baja frente a las expectativas (3.8%), los incrementos en refrescos y cigarros dejaron claro que los “impuestos saludables” tienen un impacto inmediato en el bolsillo de los consumidores.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los precios al consumidor aumentaron 0.31% respecto a la quincena previa, por debajo del 0.40% esperado por analistas, pero la más alta para un periodo similar desde 2024.
Mayores alzas y bajas
Los productos con mayores incrementos en la primera quincena de enero fueron:
- Cigarrillos: 12.22%
- Refrescos envasados: 3.97%
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías: 0.75%
- Vivienda propia: 0.18%
- Jitomate: 3.45%
- Electricidad: 0.99%
- Restaurantes y similares: 0.49%
- Limón: 15.21%
- Servicio doméstico: 1.28%
- Productos para el cabello: 1.75%
Los productos con las caídas más profundas fueron:
- Transporte aéreo: -27.30%
- Huevo: -3.95%
- Gas doméstico LP: -1.83%
- Taxi: -1.57%
- Servicios turísticos en paquete: -7.52%
- Chile serrano: -10.56%
- Detergentes: -0.81%
- Lechuga y col: -5.97%
- Cebolla: -3.29%
- Otras verduras y legumbres: -2.61%
Sin embargo, la inflación subyacente —que refleja la tendencia de mediano plazo al excluir bienes volátiles — avanzó 0.43% en la primera quincena de enero, con un incremento de 0.69% en mercancías y 0.19% en servicios.
A tasa anual, la inflación subyacente se ubicó en 4.47% en la primera quincena de enero desde 4.31% en la segunda quincena de diciembre del 2025.
Por su parte, la inflación no subyacente disminuyó 0.12 por ciento en la primera mitad de enero. Dentro de este, los precios de los productos agropecuarios cayeron 0.20% y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, 0.06%
A tasa anual se moderó a 1.43% desde 1.51% en la segunda quincena de diciembre del 2025.
Refrescos, cigarros y vivienda: los motores de la inflación
Instituciones financieras como Banamex y Banorte coincidieron en que el alza en refrescos y cigarros, derivada del ajuste al EPS, junto con el aumento en vivienda, fueron los principales factores detrás de la aceleración inflacionaria.
La inflación subyacente anual se colocó en 4.47%, con las mercancías alimenticias liderando el repunte.
Grupo Financiero Base destacó que la inflación de mercancías alimenticias alcanzó 1.24%, la más alta para un periodo similar desde 2014, mientras que la vivienda se aceleró a 0.29%.
En contraste, el componente no subyacente —que incluye agropecuarios y energéticos— se contrajo 0.12%, gracias a la caída en productos pecuarios y energéticos.
Banxico bajo presión
Aunque la inflación general se mantiene dentro del rango de variabilidad permitido por el Banco de México, de 3.0%, más/menos un punto porcentual, los analistas advierten que la persistencia de la inflación subyacente por encima del 4.0% refleja presiones estructurales que podrían complicar la política monetaria.
Monex subrayó que la inflación subyacente lleva 16 quincenas consecutivas arriba del 4%, lo que obliga al banco central a mantener la cautela respecto a más recortes en la tasa de interés de referencia.






