El incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a los cigarros a partir del 1 de enero del 2026, conocido como impuesto saludable, provocó un repunte inmediato en su precio, que ya supera los 100 por cajetilla en puntos de venta.
El alza, de entre 15 y 22 pesos por paquete, ha detonado un crecimiento acelerado del mercado ilegal, donde los cigarros de contrabando se venden hasta 75 pesos más baratos, según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).
“Hoy, tres de cada 10 cigarros que se consumen en México son ilegales. Esta política fiscal ha terminado por llenar las alforjas de los cárteles del contrabando, que operan con amplios márgenes y prácticamente con impunidad», señaló Cuauhtémoc Rivera, presidente de Anpec,
Contrabando a plena vista
La venta de cigarros ilegales se realiza abiertamente en estaciones del Metro, paraderos de transporte público y cruceros. Se comercializan incluso sueltos, sin control de calidad, a menores de edad y sin aportar un sólo peso de impuestos.
La diferencia de precios ha convertido al contrabando en un negocio boyante, que compite directamente con el comercio formal y pone en riesgo la salud pública.
Código Fiscal: sanciones severas
Desde el 1 de enero también entraron en vigor reformas al Código Fiscal de la Federación que equiparan la venta y posesión de cigarros ilegales al delito de contrabando. La ley no exige intención: basta con tener en posesión productos sin el código de seguridad fiscal para enfrentar sanciones.
Las consecuencias son contundentes:
- Prisión: de 3 meses a 5 años por contrabando simple; hasta 9 años en casos calificados.
- Multas: del 130% al 150% de las contribuciones omitidas.
- Decomiso: aseguramiento definitivo de mercancía y medios de transporte.
- Responsabilidad compartida: comerciantes, distribuidores o cualquier persona que no pueda acreditar la legal procedencia de los cigarros.
“El comerciante que venda cigarros sin código de seguridad arriesga su negocio, su patrimonio y su seguridad jurídica”, advirtió Rivera.
Llamado a la prevención
Anpec exhortó a los pequeños comerciantes a adquirir únicamente cigarros legales, revisar cada cajetilla y conservar la documentación que acredite su procedencia. La organización insistió en que las autoridades deben dirigir sus esfuerzos hacia quienes venden abiertamente en las calles y centros de acopio, en lugar de sancionar al comercio establecido.
«Vender cigarros de contrabando no es opción. La prevención comienza por actuar con responsabilidad y no poner en riesgo el negocio», enfatizó Rivera.






