Tras la conmemoración del
Día Internacional de la Educación, el pasado 24 de enero,
The House Project, organización sin fines de lucro fundada por la familia Montaner, lanzó un mensaje global sobre la urgencia de garantizar el acceso educativo a menores en situación de vulnerabilidad.
A través de un emotivo video narrado por Evaluna Montaner, la fundación recordó que actualmente 250 millones de niños permanecen fuera del sistema escolar debido a factores críticos como la pobreza, la migración, los conflictos armados y la falta de infraestructura. Con la premisa de que «más que una revolución, la educación necesita una evolución con urgencia», Evaluna destacó la misión de la organización de educar de manera integral para romper los ciclos de exclusión.
Con más de dos décadas de labor sostenida, The House Project ha establecido una presencia vital en comunidades históricamente invisibilizadas de Venezuela, Colombia, República Dominicana, India y Jordania.
La familia Montaner impulsa con The House Project
El trabajo de la fundación va más allá de las aulas, implementando programas integrales que incluyen alimentación, refugio y cuidado continuo, pilares fundamentales para que el aprendizaje sea posible en entornos de crisis.
Según expresó Evaluna en su mensaje, la meta es transformar la realidad de estos jóvenes mediante una integración real que considere sus contextos específicos, asegurando que la educación deje de ser una deuda pendiente y se convierta en una herramienta de cambio palpable en los territorios donde sirven.
Esta visión humanitaria se refleja en historias de éxito como la de Mamatha, una joven en la India que, tras llegar a la organización en un momento crítico de su vida, hoy se encuentra formándose como enfermera profesional.
Su caso es un ejemplo del impacto que genera la intervención oportuna y el apoyo constante de la familia Montaner y su equipo global. Al compartir estos testimonios, The House Project no solo busca visibilizar una problemática mundial, sino también inspirar a la sociedad civil y a las instituciones a comprometerse con nuevas oportunidades para que cada niño, sin importar su origen o circunstancia, pueda construir un futuro digno y con esperanza.