La economía mexicana arrancó 2026 con señales de debilidad, tras un cierre de 2025 con crecimiento moderado de 0.7%, de acuerdo con el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
Con base en su Indicador IMEF de enero, tanto el Indicador IMEF Manufacturero como el No Manufacturero se mantuvieron en zona de contracción, con retrocesos en sus respectivas tendencias-ciclo, reflejando una falta de dinamismo en los sectores productivos.
El organismo refirió que el sector manufacturero prolongó su ciclo contractivo por vigésimo segundo mes consecutivo, mientras que el sector servicios mostró una pérdida de tracción más marcada, revirtiendo avances previos.
Comparó que estos resultados contrastan con la expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de 0.8% trimestral observada en el cuarto trimestre de 2025, impulsada principalmente por servicios e industria.
No obstante, sugieren que la economía mexicana enfrenta un inicio de año frágil, con retos para consolidar una recuperación sostenida, subrayó el IMEF.
Manufactura acumula 22 meses a la baja
El Indicador IMEF Manufacturero se ubicó en 46.4 puntos, una leve disminución frente a los 46.5 de diciembre, una caída marginal de 0.1 unidades, con lo que acumula 22 meses consecutivos en contracción.
La serie tendencia-ciclo también retrocedió a 46.1 unidades, confirmando la continuidad del ciclo contractivo.
En contraste, el subíndice ajustado por tamaño de empresa avanzó 0.7 puntos hasta 47.4, reflejando una mejora moderada entre empresas de diferentes escalas, pero insuficiente para revertir la debilidad estructural del sector.
Indicador no Manufacturero profundiza caída
Por su parte, el Indicador IMEF No Manufacturero descendió de 49.5 a 49.1 puntos, profundizando su permanencia en terreno negativo.
La serie tendencia-ciclo también disminuyó 0.3 puntos, ubicándose en 49.3 unidades, lo que confirma la pérdida de impulso observada en los últimos meses.
Mientras que la medición ajustada por tamaño de empresa registró una baja más marcada de 2.2 puntos, al pasar de 50.8 a 48.6 unidades, lo que refleja un deterioro generalizado en la dinámica de los servicios.






