El cine mexicano amplía su presencia en un género que pocas veces ocupa el centro de la producción nacional: el suspenso con identidad local. El actor y creador Gerardo Oñate encabeza “Tekéchu”, película que tendrá su primera proyección internacional en el Festival de Cine de Rotterdam, uno de los encuentros más relevantes para el cine de autor a nivel mundial.
La cinta, que nació como cortometraje y evolucionó a largometraje, mezcla terror folclórico, contexto social y elementos culturales mexicanos, en una propuesta que busca conectar con públicos dentro y fuera del país.
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De un corto premiado a una primera internacional
Para Oñate, que “Tekéchu” llegue a Rotterdam es resultado de un proceso que comenzó hace varios años. “Muy contento, muy agradecido por poder decir que tendremos nuestra primera internacional en Rotterdam, un festival que no es de terror”, señaló.
El proyecto surgió en 2020 dentro del rally de cortometrajes del festival Feratum. Ese primer trabajo tuvo un recorrido amplio. “Estuvimos en más de cien festivales en todo el mundo. Nos fue muy bien con premios”, recordó el actor.
El desempeño del corto abrió la posibilidad de una versión en largo. “Se nos empezó a presentar la propuesta de convertirlo en largometraje y nos juntamos los mismos que hicimos el corto”, explicó. La película se integró a la sección Bright Future, dedicada a nuevas voces. “Que la película ya terminada esté teniendo esta aceptación nos parece un honor y un privilegio”.
Del folclor al thriller: la historia detrás de “Tekéchu”
La adaptación al largometraje implicó replantear la historia. “El reto fue encontrar cómo contar algo que se había contado en diez minutos, pero ahora en 80, proponiendo una historia nueva”, detalló.
La trama se sitúa en un entorno rural y se estructura desde distintas miradas: dos mujeres indígenas de la Huasteca, un forajido herido y un federal que llega desde la capital. A partir de ahí se aborda la organización comunitaria ante la ausencia de autoridad y la presencia de un elemento sobrenatural ligado al nahualismo.
“Queríamos contar valores universales con historias locales”, comentó Oñate. El actor subrayó que el uso del terror responde también a una estrategia narrativa y de alcance. “El terror y la comedia romántica mexicana son de los géneros que mejor conectan en taquilla”, dijo, al explicar que buscaban combinar contenido con viabilidad para seguir produciendo cine independiente.
Un actor y creador enfocado en el cine de género
Además de protagonizar “Tekéchu”, Oñate participa como coescritor y ha desarrollado una trayectoria dentro del cine independiente, con proyectos como Poderoso Victoria y La Laguna Rosa, además de cortometrajes y series.
Sobre los planes a futuro, adelantó que continúan desarrollando historias con base en el contexto mexicano. “Tenemos proyectos en marcha, guiones listos y seguimos inspirados en la historia de México y en figuras del terror, pero con traducción mexicana”, compartió.
Mientras la película continúa su ruta de festivales, el equipo espera definir pronto su salida comercial en el país. “Existe interés por parte de una cadena de exhibición y esperamos pronto poder compartir esa información”, indicó.
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