La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informó que Leche para el Bienestar no importará ni un kilogramo de leche en polvo y garantizó que todo el lácteo que se distribuya provenga de productores nacionales.
Como parte de la Estrategia de Crecimiento 2026–2030, Leche para el Bienestar anunció un incremento histórico en su capacidad de compra de leche fresca nacional y la expansión de su infraestructura productiva y de acopio.
Ello, para fortalecer al sector lechero mexicano, garantizar la comercialización justa para las y los productores y ampliar el acceso a este lácteo de calidad para la población más vulnerable.
Se prevé meta histórica de atención
La dependencia señaló que Leche para el Bienestar realizará el acopio de casi 800 millones de litros anuales a nivel nacional, con lo cual prevé alcanzar una meta histórica en la atención de derechohabientes, al pasar de siete millones 267 mil 662 a 10 millones de personas en 2030.

Afirmó que Leche para el Bienestar no importará ningún kilo de leche en polvo durante todo el sexenio y que con ello garantiza que el ciento por ciento de la leche distribuida a través del Programa de Abasto Social provenga de productoras y productores mexicanos.
Fortalecerá infraestructura operativa en 2026 y 2027
Subrayó que Leche para el Bienestar también fortalecerá su infraestructura operativa en 2026 y 2027, lo que le permitirá pasar de 10 a 12 plantas productivas, además de la apertura de 31 nuevos centros de acopio, para sumar 85 en operación.
Mencionó que, con la nueva planta pasteurizadora en Campeche, se tendrá la capacidad de producir 100 mil litros diarios, lo que fortalecerá la región sur-sureste, mientras que la nueva planta de secado en Michoacán permitirá comprar hasta 250 mil litros adicionales por día en la región occidente.
Distribución de leche en México
Especialistas señalaron que el sector de distribución de leche en México, particularmente a través de las lecherías que antes operaban bajo Liconsa y desde 2025 como parte del programa Leche para el Bienestar, este año enfrenta desafíos significativos derivados de la transición institucional y problemas heredados de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex).
Liconsa fue integrada a Segalmex en 2019, pero debido a escándalos de corrupción se desvinculó operativamente en octubre de 2025 y se reestructuró como Leche para el Bienestar, un programa autónomo a cargo de Sader.
Esta entidad busca expandir la cobertura a 10 millones de beneficiarios para 2030, con precios subsidiados de 4.50 a 7.50 pesos por litro, según el nivel de marginación, y una red de más de 12 mil lecherías, priorizando la compra de leche totalmente mexicana a pequeños y medianos productores.
Persisten las irregularidades
Sin embargo, el principal problema en este sector es la persistencia de irregularidades administrativas, contractuales y financieras que afectan la eficiencia de la distribución y generan inestabilidades en la cadena de suministro.

De acuerdo con auditorías recientes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en 2023-2025 se detectaron anomalías por más de 452 millones de pesos en Segalmex, Diconsa y Liconsa, incluyendo pagos irregulares a proveedores, como 35.2 millones de pesos a productores que excedieron límites de ordeña y no elegibles para precios de garantía además a proveedores fallecidos.
Asimismo, deficiencias en contratos de distribución, con fallas sanitarias, administrativas y sobreprecios en fletes y traslados, lo que ha causado sobrecostos al erario por cientos de millones de pesos, como los 342.3 millones de pesos en adjudicaciones directas sin controles adecuados.
Adeudos y retrasos en pagos a productores lecheros
Además, se tienen adeudos y retrasos en pagos a productores lecheros en regiones como Jalisco y Veracruz, lo que reduce la oferta de leche fresca y afecta la continuidad del abasto en lecherías.
También hay episodios intermitentes de desabasto en lecherías, como se vio en 2022-2023 en entidades como el Estado de México, Ciudad de México y Aguascalientes, donde se racionó la leche a beneficiarios.
Este año, el programa reporta expansiones y nuevas lecherías en municipios marginados y mantiene precios de garantía de 10.35-11.50 pesos por litro para productores, pero la opacidad en contratos y la herencia de desfalcos en Segalmex, con más de 2 mil 700 millones de pesos desviados entre 2019-2022, aún generan desconfianza y riesgos de interrupciones.
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