Ya pasaron 42 años del fallecimiento de Rodolfo Guzmán Huerta, quien dio vida a una leyenda como El Santo y de algo está seguro su hijo: la leyenda sigue viva.
El Hijo del Santo se dio cita en el barrio bravo de Tepito, donde está una escultura en homenaje a su padre, quien dio vida al legendario personaje.
En el Jardín del Santo, en la alcaldía Cuauhtémoc, se dio cita el gladiador y decenas de aficionados para recordar al ídolo.
“La idea de estar aquí es celebrar con ustedes que El Santo sigue vivo”, dijo el luchador que dio continuidad a la leyenda.
Fue el 5 de febrero de 1984 cuando El Santo dejó de existir, dejando un hueco muy grande en su familia y en el mundo luchístico.
Pero a 42 años de aquel momento, lo siguen recordando como el ídolo que fue y eso es lo que ha impedido que muera.
“Dice la frase que los héroes pueden morir, pero las leyendas son eternas y gracias a ustedes El Santo sigue vivo”, agregó.
Apenas hace unos días el Hijo del Santo hizo la denuncia de que la estatua había sido vandalizada, pues le quitaron su placa.

Este jueves todo parecía diferente, pues el espacio estaba limpio, la estatua pintada y todo para recordar a uno de los máximos ídolos de la lucha libre en México.
“Estaba un poquito descuidada, dañada, pero aquí nuestra querida amiga Mariana y con el apoyo de la alcaldesa (Alessandra Rojo de la Vega), miren qué bonito quedó”, dijo.
“Si observan la estatua ya quedó pintada, muy bonita, está limpio el jardín, le trajimos sus flores a este gran héroe mexicano”, agregó el Enmascarado de Plata.
La estatua para rendir homenaje a El Santo se comenzó a construir hace 20 años y eso lo recordó su hijo.
“Ya 20 años de haber puesto la primera piedra en este jardín de El Santo y esta estatua está aquí gracias al apoyo y a la iniciativa de mi productora Gabriela Obregón quien me animó a poner esta estatua del escultor que la hizo, Edwin Barrera”, concluyó.






