Las comisiones unidas del Senado de la República dictaminaron la iniciativa que reduce de manera gradual la jornada laboral de 48 a 40 horas, sin incluir dos días de descanso y sin consenso de las organizaciones sindicales más importantes del país.
El secretario general del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), Francisco Hernández Juárez, dijo: «Para nosotros era importante establecer con claridad que de ninguna manera hay acuerdo de las organizaciones sindicales, de los y las trabajadoras en relación a esta reforma”.
El también presidente colegiado de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) subrayó que la propuesta debe garantizar una semana laboral de 40 horas con cinco días de trabajo y dos de descanso, y no como está planteada actualmente, además de rechazar que exista consenso con sindicatos y trabajadores, como han señalado autoridades.
Durante un mitin realizado frente al Senado de la República, en el marco de la discusión de la iniciativa en comisiones y con la asistencia del secretario del Trabajo, Marath Bolaños, en el cual participaron representantes de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), la Mesa de Diálogo Sindical (MDS) y de la Asociación General de las y los Trabajadores (AGT).
Se aprueba iniciativa sin consenso
«Vienen a decir que esta es una reforma consensuada. Sí hicieron los foros, sí conocieron las propuestas, pero no incluyeron prácticamente nada en la iniciativa que finalmente presentamos”, expresó el dirigente sindical.
Desde el inicio del pronunciamiento, Hernández Juárez señaló que aunque la reducción de la jornada representa un avance, la forma en que se plantea podría derivar en retrocesos laborales.
“Nosotros dejamos claro el día de hoy (…) que de ninguna manera hay consenso con las organizaciones sindicales y con los trabajadores”, reiteró.
Exigen jornada de 40 horas con dos días de descanso
Durante el mitin, las organizaciones sindicales insistieron en que la reducción de la jornada debe garantizar descanso real y evitar esquemas que flexibilicen el tiempo extra o modifiquen derechos laborales.
“Hoy tenemos que cerrar filas todas las organizaciones sindicales en favor de una justa demanda de 40 horas de trabajo por dos de descanso”, afirmó Hernández Juárez.
El dirigente también advirtió que el actual planteamiento podría favorecer intereses empresariales.
“Ellos no creen que sea de ninguna manera indispensable preocuparse por la posición de los sindicatos”, señaló.
Llaman al Senado a modificar la iniciativa
Por su parte, Carlos Hugo Morales, del STUNAM, pidió a legisladores y al Ejecutivo federal impulsar cambios constitucionales que garanticen el esquema de cinco días laborales y dos de descanso.
“No estamos pidiendo más, no estamos pidiendo menos, simplemente estamos demandando lo justo (…) establecer la jornada de 40 horas, 5 de trabajo por 2 de descanso”, afirmó.
Añadió que las organizaciones buscan ajustes específicos a la Ley Federal del Trabajo para evitar flexibilización laboral y asegurar salarios dignos.
Alertan sobre mercantilización de horas extra
Jesús Ortiz, representante sindical, advirtió que la iniciativa podría incentivar prácticas contrarias al descanso laboral si se mantiene el esquema actual.
“No queremos la mercantilización de las horas extras, sino realmente que garanticen el descanso a los trabajadores con cinco días de trabajo y dos de descanso”, expresó.
Además, consideró que la reforma podría facilitar esquemas de tercerización o outsourcing si no se corrigen aspectos clave.
Expertos advierten posible abaratamiento de la mano de obra
El especialista laboral Alfonso Bouzas señaló que la propuesta podría abaratar la fuerza laboral al ampliar esquemas de tiempo extraordinario.
“No es posible que a propósito de pretender bajar la jornada a 40 horas se incremente el esquema del tiempo extraordinario (…) es necesario (…) quitar todo aquello que es abaratar la mano de obra y se implante la jornada de 40 horas”, afirmó.
Bouzas explicó que aumentar el límite de horas extras podría afectar la salud laboral y reducir el pago adicional actualmente previsto en la ley.






