La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó pronunciarse a partir de lo publicado en el libro “Ni venganza ni perdón”, donde se alude a presuntos vínculos de personajes de Morena con el crimen organizado y se menciona la posibilidad de investigar a Julio Scherer Ibarra; asimismo, sostuvo que cualquier señalamiento debe acreditarse ante la autoridad ministerial.
“No veo ninguna necesidad; ¿por qué no siguen investigando a García Luna?, ¿por qué no hablan de García Luna? Se enojan cuando hablamos de Calderón”, expresó.
Postura sobre las investigaciones y los gobiernos anteriores
La mandataria señaló que el caso del exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, representa “la única demostración de un gobierno con impunidad”, al recordar que ocupó el cargo durante seis años y fue vinculado con el narcotráfico.
Añadió que, cuando la Casa Blanca difundió información al inicio de la administración de Donald Trump, “la única prueba que muestran es García Luna, no hay otra”.
Compromiso con la legalidad y cero impunidad
Sheinbaum afirmó que su gobierno no encubre a nadie y que, de existir elementos contra cualquier servidor público, se debe proceder conforme a la ley. “Si la Fiscalía o el gabinete de seguridad encuentra relación de algún funcionario con la delincuencia organizada o por corrupción, tiene que actuar”, sostuvo.
Como antecedente, mencionó casos de presidentes municipales investigados en Tequila y en el Estado de México. “Así sea quien sea, si se encuentran pruebas, se actúa; cero impunidad”, reiteró.
La presidenta aseguró que no ha leído ni leerá la obra referida y enfatizó que las acusaciones deben sustentarse formalmente. “Si la Fiscalía tiene pruebas, que las presente; nosotros no protegemos a nadie, actuamos con honestidad y responsabilidad”, concluyó.
Lee: México acelera vacunación contra sarampión: aplicará hasta 2.5 millones de dosis por semana






