Por Maribel Islas y Gabriela Torres
Legisladores del Congreso de la Unión lamentan la posición recia del exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Max Arriaga, por la obsesión de continuar atrincherado en sus oficinas.
En entrevista, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán señala que lamenta la obsesión de Max Arriaga por continuar con el cargo, cuando un servidor público debe servir con honor y respeto.

“El servicio público es para servir y todo tiene fecha de caducidad, por eso hay que hacerlo bien, con honor, con respeto y de manera legal”, subrayó la diputada federal.
La legisladora agrega que, si lo anterior no se entiende y se acepta, claramente es una obsesión por el poder y por los privilegios, y eso no le ayuda a México ni a la educación ni al servicio público.
“Todos los servidores públicos deben de saber que la silla, el escritorio, la papelería, el teléfono y todo es de los mexicanos, no es de los empleados, no es del gobierno, es de los mexicanos”, precisó.
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¿Qué señalan los senadores?
En tanto senadores de la República, en entrevista por separado, también expresan que la insistencia de Max Arriaga por permanecer en ese lugar, representa una crisis de autoridad.
Legisladores del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano (MC) consideraron que esta situación es una crisis de autoridad, división interna en la Cuarta Transformación y un daño estructural a la educación pública.
Los coordinadores de los tres partidos anunciaron que realizarán acciones legislativas para exigir cuentas al titular de la SEP, Mario Delgado.
¿Qué señala el senador del PRI?
Por su parte, el coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve califica como “lamentable” que Arriaga continúe atrincherado en oficinas de la SEP, pese a haber sido separado del cargo.
Reprochó la falta de decisión del secretario Mario Delgado para resolver el conflicto, pues “si este señor” ya fue despedido, ya no tiene nada que hacer en la SEP, “debería estar en su casa”.
El legislador advierte que el episodio exhibe un vacío de mando en una de las dependencias más relevantes del país.
Añorve acusó además que a Max Arriaga se le ofreció una embajada “como moneda de cambio”, lo que consideró una extralimitación de funciones por parte del titular de la SEP, y cuestionó el silencio del canciller Juan Ramón de la Fuente.
“No se pueden manosear las embajadas como si fueran premios políticos”, señaló.
El priista fue más allá al afirmar que la actitud de Arriaga es “porril” y busca presionar al gobierno federal y a la presidenta Claudia Sheinbaum, en un contexto de fracturas internas en Morena entre grupos duros y corrientes que ya no respaldan su permanencia.
Manuel Añorve informa que el grupo parlamentario del PRI presentará un punto de acuerdo para exigir la comparecencia de Mario Delgado ante comisiones del Senado.
Nombramiento de Arriaga fue un error garrafal: PAN
En tanto, el coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya indica que la salida de Arriaga confirma que su nombramiento fue “un error garrafal” cuyos efectos negativos persistirán durante años.
“El problema no es que esté atrincherado; el problema es el daño profundo que le hizo a la educación en México”, afirma.
Anaya acusa que bajo la responsabilidad de Arriaga se introdujo ideología política en los libros de texto gratuitos y se eliminó el enfoque tradicional en materias claves como matemáticas en educación primaria, lo que calificó como un retroceso de enormes dimensiones.
El panista vinculó el conflicto educativo con una implosión interna del gobierno, al recordar las acusaciones públicas del exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra contra funcionarios cercanos al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“Esto revela que Morena se está cayendo a pedazos y que no hay contrapesos reales en el poder”, sentenció.
MC: no se puede permitir tomar a la SEP como rehén
En su oportunidad, el coordinador de Movimiento Ciudadano (MC), el senador Clemente Castañeda, comparó el caso Arriaga con conflictos históricos de ocupación ideológica en instituciones públicas.
Asimismo, advierte que no se puede permitir que un funcionario “tome como rehén” a la Secretaría de Educación Pública.
“El gobierno no le pertenece a nadie. La presidenta debe actuar con mayor energía y decisión”, subrayó.
Castañeda respalda la exigencia de que Mario Delgado comparezca ante el Senado para explicar lo que ocurre al interior de la dependencia y aclarar el futuro de los libros de texto y sus contenidos.






