Marx Arriaga abandonó la SEP tras cuatro días de resistencia en su oficina
Luego de recibir la notificación de su destitución como director general de Materiales Educativos (DGME) de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga Navarro abandonó las instalaciones después de cuatro días de resistencia dentro de sus oficinas. Su salida detonó una crisis que exhibe las tensiones entre el proyecto educativo del sexenio anterior y la nueva conducción encabezada por Mario Delgado.
El conflicto gira en torno a la negativa de Arriaga a modificar 192 contenidos de los Libros de Texto Gratuitos (LTG), materiales que utilizan más de 25 millones de estudiantes de educación básica.
El desacuerdo técnico: 192 contenidos en disputa
Desde octubre de 2024, la Subsecretaría de Educación Básica instruyó a Arriaga a eliminar o ajustar 192 lecciones de libros de preescolar, primaria y materiales para docentes. Las observaciones internas calificaban varios contenidos como “no pertinentes”, “confusos” o “sin sentido pedagógico”.
Arriaga sostuvo que las modificaciones solicitadas contradecían los principios de la Nueva Escuela Mexicana, el modelo educativo implementado durante el gobierno anterior. También advirtió que los tiempos de producción editorial hacían imposible aplicar los cambios sin comprometer la distribución para el ciclo escolar 2026–2027.
La disputa técnica escaló rápidamente a una decisión administrativa: su destitución, notificada formalmente el 17 de febrero tras un fin de semana de tensión dentro de la dependencia.
El procedimiento cuestionado y el deslinde presidencial
El conflicto se agravó el viernes 13 de febrero, cuando personal de seguridad ingresó a las instalaciones de la SEP para notificar la remoción. Arriaga denunció un intento de “desalojo ilegal” y se negó a abandonar su oficina hasta recibir el documento oficial, lo que prolongó el encierro durante cuatro días.
La presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó del método utilizado. Desde Palacio Nacional declaró:
“Lo que no estoy de acuerdo, y hay que decirlo claramente, es quizá la manera en que se le notificó, porque entre compañeros tiene que haber un trato siempre.”
Con ello marcó distancia respecto al procedimiento aplicado por la SEP, aunque reiteró que el desacuerdo de fondo con Arriaga se originó en su negativa a modificar los contenidos educativos.
Denuncias internas en investigación
Durante el encierro resurgieron denuncias presentadas por trabajadores de la SEP ante el Órgano de Control Interno. Los señalamientos —que también involucran a Sady Arturo Loaiza— incluyen presuntas prácticas de extorsión y exigencia de “moches” para trámites internos.
Arriaga negó las acusaciones y afirmó no haber sido notificado oficialmente de ningún proceso administrativo o penal. Las investigaciones continúan sin sanciones confirmadas.
Críticas a la nueva conducción educativa
Tras su salida, Arriaga lanzó críticas directas contra el titular de la SEP, Mario Delgado, a quien acusó de profundizar procesos de privatización educativa, permitir la expansión de escuelas privadas mediante la autorización de REVOE sin regulación suficiente y reproducir “viejas prácticas de control y ejercicio del poder” asociadas al modelo neoliberal.
También defendió su gestión al frente de la DGME, asegurando que bajo su dirección se logró un cambio de modelo educativo con entrega completa de libros de texto, en contraste con la postura actual de la dependencia.
Arriaga llamó a maestros y trabajadores de la educación a organizar Comités de Defensa de la Nueva Escuela Mexicana y de los Libros de Texto Gratuitos. La propuesta plantea la creación de estructuras paralelas de organización magisterial y jornadas de protesta contra las modificaciones ordenadas por la Subsecretaría de Educación Básica.






