El Producto Interno Bruto (PIB) de México cerró 2025 con un crecimiento de 0.8% respecto a 2024, cifra que superó ligeramente la estimación oportuna de 0.7%, pero que representa el menor avance desde 2020, cuando la economía se desplomó 8.6% por la pandemia de Covid-19.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la actividad económica confirmó una marcada desaceleración en los últimos cuatro años: tras el repunte de 7.0% en 2021, el ritmo se moderó a 3.7% en 2022, 3.1% en 2023, 1.1% en 2024 y finalmente 0.8% en 2025.
El resultado se mantuvo dentro del rango previsto por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que había estimado un crecimiento de entre 0.5% y 1.5% para el año.
En el cuarto trimestre de 2025, el PIB avanzó 0.9% respecto al trimestre previo, impulsado por las actividades secundarias (industrias) y terciarias (servicios), mientras que las primarias (agropecuarias) retrocedieron 1.4%.
A tasa anual, la economía creció 1.8%, su mayor ritmo desde inicios de 2024.
Además, resultó mejor que el avance de 1.6% previsto con la estimación oportuna y se aceleró desde la caída de 0.1% anual en el tercer trimestre del año pasado.
A tasa anual, las actividades primarias aumentaron 7.8%; las terciarias, 2.1% y las secundarias, 0.3 % en términos reales, en el cuarto trimestre de 2025.
Actividad económica se recupera en diciembre
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) también mostró señales de recuperación en diciembre, con un alza mensual de 0.4% y un crecimiento anual de 2.4%, apoyado principalmente por el dinamismo del sector primario.
Analistas de Banamex advirtieron que el débil desempeño de 2025 respondió a la incertidumbre interna y externa, así como a la contracción del gasto público.
Para 2026 prevén una recuperación moderada, con un crecimiento de 1.6%, aún por debajo del promedio histórico de 1.9% registrado entre 2000 y 2018.






