El conflicto entre Estados Unidos e Irán podría tener efectos directos en la economía cotidiana de los mexicanos, especialmente en el precio de las gasolinas, el gas natural y la electricidad, advirtieron analistas de BBVA México.
Aunque el impacto macroeconómico para México sería limitado en el corto plazo, porque se prevé que el conflicto dure poco, el alza en los precios de los energéticos derivado de la guerra puede trasladarse a costos de transporte, producción industrial y subsidios eléctricos, lo que eventualmente podría sentirse en los bolsillos de los consumidores.
Gasolinas: presión en recaudación fiscal
Uno de los primeros efectos del conflicto se refleja en el incremento de los precios internacionales del petróleo y por tanto de las gasolinas, aunque el gobierno mexicano ya anticipó que tomará medidas para tratar de mantener por debajo de 24 pesos el litro de gasolina en el país.
El economista principal de BBVA México, Arnulfo Rodríguez Hernández, explicó que el impacto respecto a las gasolinas se reflejaría en materia fiscal en México, por una menor recaudación del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) a gasolinas y diesel.
«Con el incremento semanal que vimos en Estados Unidos, de un 14 por ciento en los precios de las gasolinas, podríamos tener una pérdida recaudatoria de alrededor de 38 mil millones de pesos por IEPS, gasolinas y diésel”, explicaron los especialistas.
El Servicio de Administración Tributaria recauda el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en combustibles, pero cuando suben los precios internacionales, el gobierno suele reducir ese impuesto para evitar aumentos abruptos en el precio al consumidor.
Esto implica que el gobierno recauda menos recursos, aunque al mismo tiempo puede contener el impacto directo en el precio final de las gasolinas.
Petróleo: ingresos adicionales para México
Sin embargo, este efecto podría compensarse por el alza del precio internacional del petróleo, efecto también del conflicto internacional.
“Suponiendo que el precio de la mezcla mexicana de petróleo hubiera continuado en un promedio de 55 dólares por barril y ahora… se mantuviera en alrededor de 75 dólares por barril, el país podría tener una ganancia neta de alrededor de 15 mil millones de pesos”, dijo el experto.
Esto ocurre porque Petróleos Mexicanos (Pemex) exporta crudo, por lo que precios más altos generan mayores ingresos por ventas internacionales.
Gas natural: el mayor riesgo para la industria
No obstamte, el principal riesgo para la economía mexicana no está en la gasolina ni en el petróleo, sino en el gas natural, un insumo clave para la industria y para generar electricidad.
“Más que preocuparme por la pérdida de recaudación por IEPS de gasolinas y diésel a mí me preocupa más el tema del gas natural… porque es un insumo muy importante para la generación de electricidad”, señaló el analista.
México depende en gran medida de las importaciones de gas natural de Estados Unidos, por lo que cualquier incremento en los precios internacionales eleva los costos de producción industrial y de generación eléctrica.
Esto podría afectar principalmente a sectores como:
- manufactura
- industria automotriz
- producción de acero
- generación eléctrica
Electricidad: posible aumento en subsidios
El encarecimiento del gas natural también podría repercutir en el costo de la electricidad en México, resaltó Rodríguez Hernández, en conferencia de prensa en la que se dio a conocer el reporte de Situación México.
Gran parte de la electricidad del país se genera en plantas de ciclo combinado que utilizan gas natural, operadas por la Comisión Federal de Electricidad.
“Los costos de generación eléctrica podrían aumentar considerablemente y el subsidio que se otorga a las familias y a los hogares en México de electricidad podría incrementarse aún más”, advirtieron.
El subsidio eléctrico en México ya representa una carga significativa para las finanzas públicas.
“Este subsidio el año pasado rondó entre 70 mil y 80 mil millones de pesos, entonces podría implicar un incremento adicional y un impacto para las finanzas públicas a través de este subsidio”.
Impacto indirecto en precios y empleo
Si el conflicto se prolonga y los precios del gas natural continúan al alza, el efecto podría trasladarse a la economía real, principalmente en la industria.
El analista explicó que “los incrementos en los precios del gas natural… le pueden pegar a la industria y a las previsiones que nosotros estamos teniendo de una recuperación de la industria, sobre todo de la manufactura”.
Una desaceleración industrial también podría afectar la creación de empleo formal en el sector manufacturero, uno de los principales motores del empleo en México.
Un riesgo que dependerá de la duración del conflicto
Para el economista principal de BBVA México, el impacto final dependerá de cuánto tiempo se prolongue el conflicto en Medio Oriente.
“Es un riesgo que está ahí presente y esperemos que el conflicto sea de muy corta duración para que no tengamos este impacto duradero sobre la industria en México”.
Por ahora, el escenario base de BBVA considera que los efectos serán moderados, pero advierte que un conflicto prolongado podría traducirse en mayores costos energéticos para la economía mexicana y eventualmente para los consumidores.






