En Oaxaca, pescadores indígenas comunitarios de la Sierra Sur producen en granjas acuícolas ranas que ya están comercializando en el mercado nacional y que están llevando de exportación a Guatemala, Belice y Honduras.
El producto se vende como guisado, en crías y en tamal, y su precio es accesible. Además, su calidad está certificada por la Secretaría de Salud, así como por la Secretaría de Desarrollo Agroalimentario y Desarrollo Rural, lo que ha fortalecido los canales de comercialización.
Tamal de rana
Desde hace un par de años, en Oaxaca se promueve el consumo de la rana toro, cuyo platillo gastronómico tiene características nutritivas y económicas para las familias en esta temporada de cuaresma, donde no se deben consumir carnes rojas.
El singular platillo y el tamal de rana están a cargo de una granja acuícola que promueve la producción sustentable de la rana toro y las truchas como una opción para generar empleos en la Sierra Sur de Oaxaca, en el municipio de Santiago Textitlán.
Valor nutricional y beneficios
Teresa García, representante de la granja comunitaria y responsable de la producción de rana toro, reconoce las bondades de consumir el anfibio, que se puede elaborar en caldo o asado.
En su valor nutricional se especifica que el producto es alto en colágeno y proteínas, y no contiene grasas porque se trata de una carne blanca. Según sus estudios, puede ayudar al cuidado de la piel y a fortalecer los huesos, además de ser un afrodisíaco.
Asimismo, es un platillo exótico para algunos consumidores que llegan a disfrutarlo y que por cada plato pagan hasta 220 pesos.
Impacto en la comunidad de Santiago Textitlán
La cocinera tradicional Teresa García refiere que, al promover la producción de la rana toro y su forma de cocinarla, en Santiago Textitlán han encontrado una nueva alternativa de desarrollo, dejando atrás la página negra de cuando eran un pueblo abandonado derivado de la violencia agraria. Esta etapa terminó apenas hace unos años, cuando se firmó el acuerdo de paz para dejar de disputar límites territoriales con sus colindantes.
Son las mujeres del pueblo las que ahora trabajan en la granja para cosechar, reproducir y promover el consumo de la rana toro, lo que les permite obtener ingresos económicos adicionales para lograr su pleno desarrollo.
Sustentabilidad y conservación
Como opciones de sustentabilidad, las productoras acuícolas han logrado mantener la especie de la rana toro para preservarla. Advierten que en la granja se cuida su ciclo de vida, lo que ha permitido que la especie no tenga ningún riesgo de extinción.
Inicialmente, cuando comenzó la granja acuícola de rana toro, había 20 especies; hoy en día se extraen más de 100 kilos de carne al mes.
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