Carretera Ruta de las Culturas Mayas amenaza lugares sagrados, ríos y territorios indígenas
La construcción de la Carretera Ruta de las Culturas Mayas, impulsada por el gobierno de Chiapas entre San Cristóbal de Las Casas y Palenque, amenaza lugares sagrados, ríos y territorios de comunidades indígenas en la región norte del estado, denunciaron organizaciones de derechos humanos y colectivos ambientalistas.
Durante un recorrido de documentación en la zona donde avanzan las obras, las organizaciones señalaron irregularidades en los procesos de consulta y evaluación ambiental. Agregaron que habrá afectaciones territoriales que —afirman— no fueron informadas de manera completa a los pueblos originarios.
La caravana estuvo integrada por el Centro de Derechos Indígenas AC (CEDIAC), el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, Desarrollo Económico y Social de los Mexicanos Indígenas (DESMI), el colectivo Brigada Común y el Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (MODEVIT).
Proyecto carretero con alto peso político y turístico
La Carretera Ruta de las Culturas Mayas forma parte de la estrategia del gobierno estatal para fortalecer la conectividad turística y económica entre los principales destinos del estado.
El proyecto busca reducir los tiempos de traslado entre San Cristóbal de Las Casas y Palenque, dos de los centros turísticos más importantes de Chiapas. Además, se prevé que articulará rutas vinculadas al turismo cultural y arqueológico.
Sin embargo, organizaciones sociales advierten que la obra se impulsa con una lógica de desarrollo que prioriza infraestructura turística y movilidad regional. Añadió que por eso no se garantizan plenamente los derechos territoriales de los pueblos indígenas que habitan la zona.

Denuncian falta de consulta a pueblos originarios
Las organizaciones señalaron que, aunque el gobierno estatal dio el banderazo de inicio del proyecto en junio de 2025, la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) se publicó en octubre del mismo año, cuando las obras ya estaban comenzadas.
Además, denunciaron que las comunidades indígenas nunca recibieron información completa sobre el trazo total de la carretera. Eso impidió realizar una consulta previa, libre e informada como establecen los estándares internacionales en materia de derechos indígenas.
Ante esta situación, comunidades afectadas han promovido juicios de amparo para exigir la suspensión de las obras y el respeto a sus derechos territoriales.
Sin embargo, según denunciaron las organizaciones, los juzgados han rechazado otorgar suspensiones, al considerar que el proyecto responde a razones de interés social.
Comunidades denuncian amenazas y hostigamiento
De acuerdo con testimonios recopilados durante el recorrido, personas que se oponen al proyecto han enfrentado amenazas, hostigamientos e intimidaciones.
Las organizaciones señalaron que autoridades locales y empresas constructoras han advertido a comunidades que podrían realizarse incursiones de fuerzas Pakal o del Ejército Mexicano en parcelas donde pobladores se resisten a la construcción de la carretera.
Estas presiones, indicaron, han generado un clima de tensión en varias comunidades indígenas de la región.
Impacto de la Carretera Ruta de Culturas Mayas: deforestación y especies en riesgo
El proyecto carretero atraviesa territorios de los municipios de Palenque, Salto de Agua y Chilón, donde organizaciones ambientalistas documentaron deforestación de bosque mesófilo de montaña. Se trata de uno de los ecosistemas más biodiversos y vulnerables de México.
También advirtieron sobre posibles afectaciones a especies en riesgo, entre ellas el bagre de Chiapas y la musaraña lacandona, especies endémicas de la región.
Además, las organizaciones reportaron la posible destrucción de un sitio arqueológico no registrado en la Manifestación de Impacto Ambiental. También alertaron que varios deslaves provocados por la extracción de material pétreo podrían poner en riesgo a comunidades cercanas.
Denuncian presiones vinculadas al programa Sembrando Vida
Durante el recorrido, las organizaciones también denunciaron presuntas presiones relacionadas con el programa federal Sembrando Vida.
Según testimonios recabados, a algunas personas se les habría informado que sus tierras ya fueron pagadas por recibir apoyos del programa. En tanto, otras habrían sido presionadas para firmar documentos en blanco para acceder a fertilizantes y herramientas.
Las organizaciones afirmaron que las compensaciones ofrecidas por las afectaciones territoriales son mínimas y no corresponden al valor cultural, espiritual y ambiental de los territorios indígenas.
Ante la Carretera Ruta de Culturas Mayas, defensa del territorio y de la vida comunitaria
Las organizaciones señalaron que el conflicto no se limita a una obra de infraestructura, sino que involucra la defensa del territorio, los lugares sagrados y las formas de vida de los pueblos originarios.
“Chiapas es más que un proyecto social de una administración de gobierno. Nuestra lucha es la defensa de la Madre Tierra y de las formas de vida ancestrales que han prevalecido por generaciones”, expresaron en un pronunciamiento conjunto.
Advirtieron que, mientras continúe la construcción sin una consulta adecuada, las comunidades seguirán denunciando lo que consideran una imposición territorial que privilegia intereses extractivos y turísticos sobre los derechos de los pueblos indígenas.
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