El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) hizo una denuncia internacional por tortura, fabricación de delitos y persecución en contra del joven comerciante Óscar Trinidad Carbajal por parte de autoridades policiacas y judiciales de Chiapas, y exigió al Estado mexicano garantizar la verdad y la justicia del caso.
Dio a conocer que, junto con la familia del joven chiapaneco, presentó una solicitud de medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y remitió la información del caso al Relator Especial sobre la Tortura de Naciones Unidas y al Comité Contra la Tortura de la ONU.
La detención ilegal
El Frayba refirió que el 4 de noviembre de 2025, elementos de las Fuerzas de Reacción Inmediata Pakal (FRIP) detuvieron sin orden judicial a Óscar -originario de Tapachula- mientras caminaba por calles de dicha ciudad e intentaron extorsionarlo con dos millones de pesos por “cobro de piso”.
Indicó que, al negarse, dichos elementos esposaron, tiraron al suelo, asfixiaron golpearon y humillaron a Óscar, que, al perder el conocimiento, lo llevaron al Hospital General del IMSS en Tapachula, donde ingresó con diagnósticos de síndrome post-parada cardíaca, lesión renal aguda y rabdomiólisis.
Señaló que en tanto sus familiares lo buscaban, Óscar permanecía incomunicado y amenazado, y después trasladado bajo fuertes agresiones a la Fiscalía del Estado, hasta que una actuaria federal notificó el amparo promovido por su familia.
“La Fiscalía intentó justificar la detención alegando flagrancia ese mismo día, iniciando la Carpeta de Investigación C.I.1229 por delitos de resistencia y posesión de drogas. Sin embargo, la versión resulta inverosímil: Óscar se encontraba hospitalizado en el momento de la supuesta detención”, detalló.
La organización mencionó que, aunque el 7 de noviembre, el Ministerio Público decretó su libertad bajo reservas de ley, se ejecutó otro mandamiento judicial imputándole narcomenudeo, por lo que se le detuvo y sufrió tortura nuevamente.
Expuso que pese a su grave estado de salud, el juez de Control de Tapachula le impuso prisión preventiva y tras un segundo amparo para garantizar atención médica urgente, el 11 de noviembre fue llevado a otra clínica bajo custodia y agresiones de la FRIP.
Sigue detenido
Subrayó que, a pesar de los recursos legales interpuestos, Óscar Trinidad permanece privado arbitrariamente de su libertad, mientras él y su familia enfrentan un riesgo directo a su vida e integridad por el hostigamiento sistemático de las FRIP, pues incluso antes de su detención, fue hostigado y amenazado.
Aseguró que existen inconsistencias graves: múltiples expedientes abiertos para la misma persona, omisión de protocolos adecuados, falta de seguimiento clínico y diagnósticos contradictorios, además de documentar lesiones como trauma ocular, fracturas faciales y complicaciones derivadas de la tortura.
Ante ello, el Centro Frayba demandó una investigación pronta, independiente y expedita contra los elementos de la FRIP y exigió que el gobierno mexicano garantice la vida del joven y la seguridad de su familia, y asuma su responsabilidad de garantizar la verdad, justicia y reparación del daño.
Hizo un llamado urgente a la solidaridad nacional e internacional, así como a organizaciones, colectivos, comunidades y personas para exigir medidas inmediatas de protección, atención médica y justicia para el joven chiapaneco.
Hay un comportamiento sistemático de funcionarios vinculados a operativos de la Fiscalía General del Estado, con al menos 20 casos similares registrados entre 2010 y 2025; cuatro de ellos directamente relacionados con la FRIP en distintos municipios de Chiapas, puntualizó.
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