Ataque con ácido y despojo: cuatro años sin justicia
Una mujer de 65 años, víctima de un ataque con ácido y despojo de vivienda, lleva cuatro años sin justicia en Oaxaca, pese a haber identificado a sus agresores y contar con una denuncia formal ante la Fiscalía.
El caso de Alejandra Ramírez, extrabajadora de Telégrafos de México, exhibe una combinación de violencia extrema, presunto tráfico de influencias y parálisis institucional.
Ataque violento sin castigo
Los hechos ocurrieron en marzo de 2021. Alejandra salió de su casa y, según su testimonio, fue interceptada y agredida.
“Me golpearon y me arrojaron una cubeta con ácido”, relata.
Señala directamente a Verónica Cruz Castellanos y Yolanda Ruiz Carbajal como responsables.
El ataque le dejó fractura en una mano y quemaduras en la espalda, lesiones que requirieron hospitalización. A pesar de la gravedad, no hay detenidos.
Despojo de vivienda tras la agresión
El caso no se limita a la violencia física. Después del ataque, la víctima denuncia que fue despojada de su vivienda, una propiedad heredada de su madre.
Según su versión, el objetivo sería apropiarse de casonas antiguas en el centro histórico para su reconversión en negocios ligados a la gentrificación, como hoteles o restaurantes.
El patrón, acusa, apunta a agresiones contra personas adultas mayores que viven solas.
Fiscalía sin avances y puertas cerradas
La agresión está documentada en la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, pero el expediente no muestra avances sustanciales.
No hay:
- órdenes de aprehensión
- consignación del caso
- restitución del inmueble
Este jueves, Alejandra acudió a buscar al fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla, pero no la recibieron. Cuatro años después, el caso permanece estancado.
Denuncias de presión y posible tráfico de influencias
La víctima sostiene que las personas señaladas presumen relaciones para “torcer la ley”, lo que explicaría la falta de acción judicial.
Además, asegura que sus también sus hermanos sufrieron agresiones, lo que sugiere un conflicto extendido.
El caso revive una práctica conocida en la entidad: el despojo inmobiliario mediante intimidación y violencia, antes asociado a redes organizadas y hoy —según denuncia— ejecutado por grupos que operan con impunidad.
A cuatro años del ataque con ácido en Oaxaca, persiste la impunidad
El expediente sigue abierto, pero sin resultados. La víctima ha buscado apoyo incluso en instancias del gobierno estatal, sin respuesta efectiva.
Mientras tanto, el caso refleja una constante: la violencia puede documentarse, denunciarse e incluso señalar responsables… y aun así quedar sin castigo.
El ataque con ácido marcó su cuerpo; la falta de justicia, su vida entera.
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