En medio de montones de basura, lodo y aguas negras, madres buscadoras y autoridades municipales realizaron una jornada de rastreo en el canal de Cartagena, en Ecatepec. Allí revisaron residuos extraídos del dren en busca de indicios que pudieran aportar información sobre personas desaparecidas.
La búsqueda se llevó a cabo a la altura de las colonias Luis Donaldo Colosio y Golondrinas. Contó con la participación de integrantes de un colectivo de madres buscadoras y personal de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México.
También asistieron elementos de Seguridad Ciudadana, Protección Civil, Bomberos y trabajadores de Servicios Públicos del ayuntamiento.

Protocolos de búsqueda e inspección minuciosa
De acuerdo con las autoridades municipales, la intervención se efectuó luego de que en ese canal se habían reportado previamente hallazgos de interés forense, por lo que se decidió acompañar a las familias en una revisión bajo protocolos de búsqueda.
Para ello, maquinaria pesada retiró los desechos acumulados en el fondo del cauce, que después fueron depositados sobre la avenida Tamaulipas para su inspección.
Ya fuera del agua, la basura pasó por un proceso de deshidratación y, posteriormente, fue revisada de forma minuciosa por el colectivo, mientras los rescatistas sacaban también bolsas negras que, al final, solo contenían desperdicios.

Resultados del operativo y la crisis ambiental
La jornada ocurrió en el contexto de las labores de limpieza que el gobierno de Ecatepec realiza en canales, barrancas y vasos reguladores como parte del llamado Operativo Tormenta, implementado para reducir riesgos de inundación durante la temporada de lluvias.
Al concluir las maniobras, el operativo arrojó los siguientes resultados y reflexiones:
- Las autoridades reportaron que no se localizaron restos ni objetos que permitieran avanzar en la ubicación de alguna persona desaparecida.
- Del canal fueron extraídas alrededor de 22 toneladas de basura, que después se trasladaron al vertedero municipal.
- La escena dejó otra vez al descubierto dos realidades que conviven en muchos puntos del Valle de México: por un lado, la crisis de contaminación en cauces y drenes; por otro, la persistencia de familias que, aun entre desechos y aguas residuales, siguen buscando rastros de sus desaparecidos.






