
M ás allá de las elecciones de 2027, es decir, mirando al 2030, hay aspirantes que desde ahora se perfilan. Y quizás uno de los casos más representativos es el de la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, que cada vez gana más preferencias para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Una de sus mayores cualidades ha sido su resistencia a los constantes ataques de Morena, que se iniciaron desde que Rojo de la Vega ganó la alcaldía más importante de la CDMX, frente a Catalina Monreal. Como se recordará, fue una durísima disputa en la que finalmente salió bien librada la actual alcaldesa.
Sin embargo, ahora un nuevo frente se abre en esa circunscripción, y sale ni más ni menos que por el lado del PAN en la capital de la República.
En general, últimamente, si por algo se ha caracterizado Acción Nacional, es porque en algunos momentos se ha puesto de tapete al oficialismo. Si bien, por ejemplo, sumaron con la oposición y el PT en la reciente votación del controvertido Plan “B” en el Senado de la República, hay otras coyunturas en las que solo esperan un guiño de Morena para alinearse. Y el ejemplo más palpable es el rechazo de la cúpula albiazul, que tan “atinadamente” encabeza Jorge Romero, a constituir un bloque opositor sólido para contender en las elecciones del año entrante.
El tejemaneje de este asunto tiene que ver con que los panistas de la CDMX están muy a disgusto con que Alessandra Rojo de la Vega se perfile como sucesora de la flamante Clara Brugada, a grado tal que tienen como objetivo neutralizarla para evitar que pueda perfilarse como candidata, primero a la reelección en 2027 al frente de la Cuauhtémoc, y de esta manera, en automático, para el 2030 a la Jefatura de Gobierno de la capital de la República. Se trata, pues, de una candidatura natural de la oposición, y eso no les gusta a los albicelestes capitalinos.
Para lograr lo anterior, los panistas le están armando un nuevo pleito, un zafarrancho para involucrarla y desgastarla, para limpiar el terreno, y entonces ellos puedan presentar a su candidato. Como se recordará, en los comicios pasados, fue el exalcalde en Benito Juárez, Santiago Taboada.
Un detalle final digno de tomar en cuenta es que Alessandra Rojo de la Vega fue postulada por el PRI en los comicios de 2024, en una alianza que el tricolor signó con el PAN, que puso como condición que ellos llevaran al candidato a la Jefatura de Gobierno de la CDMX, es decir el propio Taboada.
Ahora, por lo visto, los panistas están en el juego de apropiarse de candidatos ganadores. Otro ejemplo es el del presidente municipal de Monterrey, Adrián de la Garza, que se perfila para ser un serio aspirante a la gubernatura de Nuevo León. Ahora resulta.
¿Cómo sancionará el pueblo al PT?
Durísima estuvo la discusión en el Senado de la República sobre el jaloneado, traído y llevado Plan “B”, en el cual finalmente se excluyó el controvertido artículo 35, el de la revocación de mandato. Con eso la presidenta Claudia Sheinbaum ya no aparecerá en las boletas de las elecciones del 2027 y, por ende, quedó imposibilitada para hacer propaganda a favor de los candidatos de Morena.
Según lo declaró el presidente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, los “cañonazos” ―dinero, candidaturas y hasta gubernaturas― que el oficialismo ofreció a la oposición, incluido el PT, de plano no funcionaron.
A lo largo de la sesión, que visiblemente contrariada dirigió, la senadora Laura Itzel Castillo tuvo que “torear” con todo. En una de esas se acercó hasta la Mesa Directiva ni más ni menos que Adán Augusto López Hernández para manotearle por la desesperación de que el oficialismo no hallaba una salida jurídica para el artículo 35 sobre la revocación de mandato, porque el PT no se movió de su negativa.
La cara se le endureció más a la senadora Castillo cuando, al final de la sesión y una vez eliminado dicho artículo, la oposición gritó en el salón de plenos: “sí se pudo”.
El referido enojo se extendió hasta Palacio Nacional. Otra vez, por más que quiso disimularlo, Sheinbaum Pardo señaló:
“Hemos avanzado en muchísimas cosas juntos. Se votó juntos la reforma al Poder Judicial, la reforma al sector energético; que la Guardia Nacional sea parte de la Defensa y cerca de otras 16 reformas constitucionales. En este caso no quisieron votar. Más allá de la alianza o no la alianza, pues eso va a ser sancionado por la gente, la gente va a decidir«.
Tendría que explicar la presidenta de qué manera su “pueblo sabio y bueno” va a sancionar, en este caso, al PT.
Municiones
*** La Retaguardia tomará un período de descanso con motivo de la Semana Santa, para reincorporarse el martes 7 de abril. Muchas gracias por su preferencia.
Lee también: Del Plan B al Plan V





