
La interminable guerra petrolera
Usamos petróleo y sus derivados más de 100 veces al día, de manera inconsciente. Los cepillos de dientes y la pasta dental son de plástico y de origen petroquímico. El champú, la cortina de baño y los desodorantes derivados del petróleo.
Vestimos poliéster, nylon, ropa interior elástica, y parte de los calzados: petróleo.
Nuestros alimentos contienen fertilizantes, llegan envueltos en plásticos y son transportados en camiones diésel: petróleo. Los “deliveries” usan bicicleta o motocicleta, todo llega envuelto en plástico: petróleo.
Celulares, computadoras, televisores y controles remotos: todos dependen del petróleo. Tarjetas de crédito, lo envases de lo que compramos y las bolsas plásticas: petróleo.
El material sintético de colchones y almohadas, sale del petróleo.
La guerra de Irán y su crisis petrolera aumentarán el costo de nuestras vidas, será tortuoso.
El petróleo es fundamental en la modernidad, la “despetrolización” es posible, pero bastante tortuosa.
En poco más de un mes, esta guerra suspendió el suministro petrolero del Golfo Pérsico, de donde proviene el 20% del petróleo que consume el mundo. El reciente ataque contra las instalaciones de gas licuado del petróleo de Qatar sacó un 20% del suministro mundial de ese combustible.
Y la guerra continuará, no hay formas visibles de que termine por ahora, eso quedó claro desde su inicio mismo.
Bombardear una escuela de niñas no parece haber sido “un error”; fue una acción deliberada. Esa escuela estaba en una zona militar. Ahí estudiaban las hijas de la alta oficialidad iraní, ¿querrán esos jefes militares negociar con Washington y Tel-Aviv?
Al iniciar el conflicto, Washington y Tel-Aviv mataron al ayatollah Alí Jamenei, a su esposa, a la esposa de su hijo y al nieto del líder religioso. El nuevo jefe supremo, el ayatollah Mojtaba Jamenei hijo, no negociará con quienes asesinaron a sus padres, a su esposa y a su hijo.
Por eso digo que esta guerra no es negociable. Aquí se peleará hasta que queden el último iraní y la última bala. Todos sufriremos los efectos de esta interminable guerra petrolera.
-
El contenido de este artículo refleja exclusivamente la opinión y responsabilidad de su autor. Las ideas, afirmaciones y conclusiones aquí expresadas no representan la postura oficial ni la línea editorial de la agencia AMEXI, que mantiene independencia y neutralidad en sus publicaciones.






