Los académicos de la Universidad Autónoma Chapingo se vieron obligados a levantar la huelga que inició el pasado a la estrategia de la administración de trasladar la responsabilidad total de las instalaciones al sindicato en paro.
En este contexto, el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma Chapingo (STAUACH) determinó, mediante plebiscito, poner fin al movimiento, tras aceptar un incremento salarial de 4.0 por ciento, muy por debajo del 22 por ciento que demandaban para recuperar el poder adquisitivo.
Plebiscito define levantamiento de la huelga
Con una participación que alcanzó el quórum necesario, el resultado del plebiscito reflejó el sentir mayoritario de la base académica: 355 votos a favor del levantamiento de la huelga y 208 votos en contra, lo que equivale a un 63 por ciento a favor de concluir el paro laboral.
El sindicato subrayó que este resultado constituye un mandato democrático, construido a través de asambleas, consultas y mecanismos internos establecidos en su estatuto.
“No es derrota, es decisión colectiva”
La dirigencia del STAUACh enfatizó que el levantamiento de la huelga no representa una claudicación, sino una decisión estratégica y responsable frente a las condiciones del conflicto.
“Esta no es una derrota, es una decisión colectiva. Es una decisión estratégica. La vida sindical no se acaba en las huelgas”, señalaron.
El gremio destacó que, a lo largo del proceso, se llevaron a cabo asambleas generales, reuniones del Comité de Huelga y consultas a las bases, lo que permitió sostener una ruta democrática en la toma de decisiones.
Persisten inconformidades en la base
Pese al acuerdo, el sindicato reconoció que existe un importante nivel de inconformidad, reflejado en el 37 por ciento de académicos que votaron por mantener la huelga.
Entre las principales preocupaciones destacan: Las condiciones salariales, la pérdida del poder adquisitivo y la percepción de falta de reconocimiento a la labor académica.
El sindicato hizo un llamado a la unidad interna para fortalecer la organización y enfrentar los retos futuros y sostuvo que este proceso deja como saldo una organización activa y con capacidad de movilización.
“Que nadie se llame a engaño, el STAUACh está vivo, defendiendo sus principios e ideales”, concluyó.
La decisión de levantar la huelga estuvo influida por condiciones externas, particularmente por la estrategia de la administración universitaria para debilitar el movimiento, al deslindarse de responsabilidades sobre las instalaciones durante el paro.






