La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechaza las críticas que califican a su gobierno como comunista y aseguró que el proyecto de la Cuarta Transformación tiene como base el “humanismo mexicano”.
“No somos comunistas, somos humanistas y somos mexicanos”, afirmó, al sostener que su modelo político y económico está anclado en la historia del país y en los valores del pueblo.
Principio rector del Gobierno
La mandataria explicó que el principio rector de su administración es “por el bien de todos, primero los pobres”, lo que implica —dijo— una visión de justicia social y redistribución de la riqueza.
“No puede haber prosperidad si la prosperidad no se comparte”, resalta la mandataria federal.
Añade que se trata de un modelo que busca garantizar derechos y mejorar las condiciones de vida de la población, especialmente de los sectores más vulnerables.
“Tiene que ver con un modelo que apoya a quien históricamente había sido los olvidados de México”, indicó.
Sheinbaum también destacó que el concepto de “prosperidad compartida” implica que el crecimiento económico beneficie a toda la población.
“No es por el bien de algunos, ni por el bien de la mayoría, es por el bien de todos”, dijo.
Base ideológica
Al referirse a la base ideológica de su movimiento, la presidenta afirmó que proviene de las principales etapas históricas del país, como la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana, las cuales, señaló, han tenido como eje la lucha por la soberanía, la libertad y la justicia social.
“La esencia del proyecto de transformación viene de nuestra historia”, sostuvo.
Asimismo, resalta que la actual transformación incorpora el reconocimiento pleno de los pueblos originarios y la igualdad entre hombres y mujeres como elementos centrales.
Finalmente, asegura que la fortaleza de su proyecto radica en su vínculo con la identidad nacional. “En el fondo, lo que reivindica es la dignidad del pueblo de México, y eso la derecha nunca lo va a entender”, concluyó.






