El Jueves Santo en Iztapalapa amaneció comenzó envuelto de incienso y murmullos de fe y desde las primeras luces, los ocho barrios originarios -San Lucas, San Pablo, San Pedro, San José, Asunción, Santa Bárbara, San Ignacio y San Miguel- vibraron con el eco de clarines y tambores.
Nazarenos, ataviados con túnicas moradas y capirotes puntiagudos, desfilaron por calles como Aztecas, 5 de Mayo y Avenida Toltecas, escoltando a las figuras centrales: el Jesús de este año, con su túnica blanca inmaculada, rodeado de apóstoles y la Virgen Dolorosa.
El recorrido unificador, que inició alrededor de las ocho de la mañana. El cortejo avanzó por Callejón General Anaya e Ignacio Comonfort; mujeres de pueblo, con rebozos negros, cánticos que se entremezclaban con el relincho de caballos romanos y el tintineo de espadas del Sanedrín.
El pueblo judío y las autoridades religiosas marcharon en unidad, un recordatorio vivo de que esta representación no es sólo teatro, sino un pacto de devoción colectiva que ha sobrevivido epidemias y siglos.
La Última Cena
Al caer la tarde, la Macroplaza del Jardín Cuitláhuac se convirtió en un vasto escenario iluminado por reflectores y antorchas. Dos enormes plataformas de madera erigidas con esmero por los habitantes, acogieron la primera gran escena del día: la Última Cena.
Los 12 apóstoles compartieron pan y vino bajo un toldo que simulaba el cenáculo. El aroma a copal y flores frescas impregnaba el aire, mientras el Jesús central bendecía la mesa con gestos pausados y solemnes que provocaron lágrimas entre los miles de espectadores apiñados.
El lavatorio de pies dejó un silencio reverente. Jesús, arrodillado ante cada apóstol con una jofaina de agua clara, secaba con una toalla humilde los pies polvorientos de sus discípulos.
Las luces doradas caían sobre las túnicas blancas, resaltando las lágrimas que rodaban por los rostros de los actores y del público.
Sacerdotes y fariseos conspiran
La narrativa bíblica avanzó hacia los concilios; en la misma Macroplaza sacerdotes y fariseos con túnicas bordadas en oro y cetros relucientes, conspiran contra el Nazareno. Voces graves retumban en el ambiente mientras el público contiene el aliento ante la traición inminente de Judas.
En el Cerro de la Estrella aguarda la Oración del Huerto. Jesús, solo en medio de olivos artificiales y rocas iluminadas ante la tentación de Luzbel, en una coreografía de sombras y luces. El cerro es un Getsemaní vivo, donde el sudor de sangre y la angustia divina están en el viento.
La aprehensión de Jesús es el clímax nocturno. Soldados romanos y guardias del Sanedrín, con antorchas flameantes y espadas desenvainadas en el huerto para capturar al Mesías.
La traición de Judas con el beso fatídico, el arresto y la negación de Pedro, en una secuencia que antecede a la reclusión de Jesús en un calabozo simbólico.
Preludio hacia el Viernes Santo
La atmósfera en Iztapalapa es un torbellino de fe y comunidad. Familias enteras, con niños en brazos y abuelos apoyados en bastones, en las calles cerradas al tráfico, compartiendo tamales y atole mientras esperan las escenas pendientes.
La expectación crece. La Marcha Dragona, tocada por bandas de viento, acompañará los cambios de escena, uniendo el pasado bíblico con el presente urbano de Iztapalapa.
Mañana, Viernes Santo, el Viacrucis por los mismos barrios culminará en la crucifixión, pero hoy, en esta víspera, la Pasión se vive con una intensidad que solo esta tradición patrimonial puede ofrecer.
Al final de esta jornada de Jueves Santo, Iztapalapa no sólo revive la historia sagrada, sino que la hace suya.
Lo ocurrido teje un tapiz vivo de espiritualidad y en sus calles empedradas y bajo sus cielos estrellados, la fe se respira como el aire fresco de la primavera, recordando a propios y extraños que esta representación no es mero espectáculo.
Detalles del Jueves Santo 2026 en Iztapalapa
- Se recrean pasajes bíblicos que inician en la Macroplaza, incluyendo la traición de Judas y la aprehensión de Jesús.
- Visita de las Siete Casas. Desde la mañana, los habitantes y visitantes recorren los templos de los ocho barrios tradicionales.
- Procesión por los Ocho Barrios. Los personajes principales recorren las calles principales. Cientos de nazarenos que cargan sus propias cruces en agradecimiento o manda.
- Lavatorio de Pies y Última Cena.
- Oración en el Huerto y Aprehensión; la representación se traslada al Cerro de la Estrella representando el Monte de los Olivos.
Horarios Clave del Viernes Santo
- 08:00 hrs: Salida de la Casa de los Ensayos e inicio del recorrido por los ocho barrios.
- 12:00 hrs: Escenas de la Pasión en la Macroplaza del Jardín Cuitláhuac (concilios, presentación ante Pilato/Herodes, azotes).
- 14:00 hrs: Inicio del Viacrucis y procesión hacia el Cerro de la Estrella.
- 15:00 hrs: Crucifixión de Jesús en el Cerro de la Estrella (evento principal).
- 17:00 hrs: Conclusión aproximada de las actividades.
Lee: Cólera morbus, la epidemia por la que empezó la tradición del Viacrucis en Iztapalapa






