Artemis II: de la órbita terrestre al espacio profundo
La tripulación internacional de la misión Artemis II logra dos hitos: abandonar la órbita terrestre y completar la inyección translunar rumbo a la Luna
La misión Artemis II de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) completó la maniobra de inyección translunar, que permitió a la nave Orión abandonar la órbita terrestre y ahora viaja a una velocidad superior a los 8 mil kilómetros por hora.
Tras verificaciones técnicas completas, la tripulación encendió el motor principal, que durante 5 minutos y 55 segundosincrementó la velocidad de la nave y definió su trayectoria hacia la Luna en una ruta de retorno libre; esto es, que utiliza la gravedad lunar para regresar a la Tierra sin maniobras adicionales críticas, mecanismo que reduce el consumo de combustible y asegura un retorno controlado hacia nuestro planeta.
“Hoy damos un paso decisivo en nuestro camino de regreso a la Luna. Artemis II demuestra que contamos con la tecnología, la tripulación y la determinación para explorar más allá de la órbita terrestre y hacerlo en beneficio de toda la humanidad”, declaró el administrador de la NASA, Clarence William Nelson II, tras la maniobra de inyección translunar.
La tripulación está integrada por Reid Wiseman, comandante; Victor Jerome Glover, piloto; los especialistas de misión Christina Koch (la única mujer en la nave) y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, quienes son los primeros humanos en viajar más allá de la órbita baja terrestre enmás de medio siglo.
“Ver la Tierra completa desde esta distancia cambia por completo la perspectiva. Observamos el planeta de polo a polo, sin fronteras visibles, y eso refuerza la idea de que todos compartimos el mismo hogar”, declaró el comandante Wiseman, quien describió el despegue como una experiencia intensa.
La nave espacial Orión, de la misión Artemis II, rompe la órbita terrestre y acelera rumbo a la Luna. AMEXI/Foto: NASA
Primeras horas: ajustes técnicos y coordinación constante
Durante las primeras 30 horas de vuelo, los astronautas hicieron un enlace desde el espacio en el que detallaron condiciones operativas y ajustes técnicos realizados en la nave e informaron sobre variaciones iniciales de temperatura que fueron corregidas, con apoyo del control de misión, ubicado en el Centro Espacial Johnson, en Houston, Texas.
“Mantenemos una coordinación constante con el control de misión en Tierra para ajustar parámetros y asegurar que cada sistema opere de forma óptima. Esa comunicación continua es clave para mantener condiciones seguras y estables durante todo el trayecto”, expuso el piloto Glover, al detallar las primeras horas de vuelo.
Asimismo, los astronautas describieron sus rutinas en microgravedad, incluidos periodos de descanso y adaptación al entorno, así como ejercicios físicos diarios para mitigar los efectos de la ingravidez durante el viaje.
“No importa el origen, la nacionalidad o la raza; este logro pertenece a toda la humanidad. Este vuelo no representa a un solo país, sino a un esfuerzo colectivo. Estamos aquí gracias al trabajo de personas de distintas naciones y queremos que todos se vean reflejados en esta misión, porque la exploración espacial es un objetivo compartido a nivel global”, comentó a su vez el especialista canadiense Jeremy Roger Hansen a una pregunta sobre el carácter internacional del vuelo.
Andre Douglas, astronauta de respaldo; el piloto Victor Glover; Christina Koch, especialista de misión; Jenni Gibbons, enlace de comunicación, respaldo; Reid Wiseman, comandante de la Artemis II; Jeremy Hansen, especialista canadiense de misión. AMEXI/Foto: NASA
Incidente sanitario menor pone a prueba protocolos
Horas después del lanzamiento, el sistema sanitario de la nave Orión presentó una falla relacionada con el mecanismo de recolección de orina, problema que la tripulación identificó y comunicó al control de misión. La NASA confirmó que el incidente no representó riesgo para la seguridad de los astronautas ni para sus objetivos.
“Soy la ‘fontanera espacial’ y estoy orgullosa de asumir ese papel. Resolver este tipo de problemas en condiciones de microgravedad forma parte del trabajo y demuestra la preparación de la tripulación ante cualquier situación”, comentó la especialista Christina Hammock Koch tras resolver esa falla técnica que involucró el sistema de ventilación del equipo.
Además, los tripulantes solucionaron problemas menores de comunicación, reportados al inicio del viaje: hasta ahora los sistemas críticos de navegación y soporte vital operan con normalidad.
Estos eventos permitieron validar procedimientos de contingencia y la capacidad de respuesta de la tripulación ante fallas menores en condiciones de espacio profundo, un aspecto clave para futuras misiones de larga duración.
Orión supera distancia histórica desde la misión Apolo 17
El cohete Space Launch System (SLS) despegó el miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, en el estado de Florida, con la cápsula “Orion spacecraft”, que este viernes superó los 160 mil kilómetros de distancia de la Tierra y se convirtió en el viaje tripulado más lejano desde la misión Apolo 17, la décimo primera y última misión tripulada del Programa Apolo de la NASA.
En el espacio del 7 al 19 de diciembre de 1972, los tripulantes del Apolo 17 tuvieron como objetivo principal la investigación científica exhaustiva en la superficie del satélite; ese vuelo marcó el fin de la era de exploración lunar del siglo XX.
Ahora, los astronautas de Artemis II hacen verificaciones constantes de sistemas y monitorean su estado físico, además de realizar actividades científicas relacionadas con la exposición al entorno de espacio profundo.
Saliendo de la órbita terrestre. ✅
Lo que sigue: afinar el plan de observación de la Luna. 🌕 @NASAArtemis II no solo es un vuelo de prueba, también es una misión científica. Desde Houston, el equipo científico lunar trabaja en el plan que determinará qué podrá observar y… pic.twitter.com/6oMbFn7wyo
La misión no contempla un alunizaje, volará alrededor del satélite y el próximo lunes 6 de abril pasará sobre la cara ocultade la Luna, cuando los astronautas harán observaciones científicas.
Para eso la tripulación comenzó a trabajar en el Lunar Targeting Plan; ellos evaluarán sistemas críticos de navegación, soporte vital y desempeño humano en el espacio profundo.
«Artemis II es un paso indispensable para establecer presencia humana sostenida en la Luna y preparar expediciones a Marte”, afirmó el administrador de la NASA, Bill Nelson.
La NASA contempla un viaje total de aproximadamente diez días, con amerizaje previsto en el océano Pacífico. Equipos navales estarán a cargo de la recuperación de la cápsula y la tripulación.
Artemis II constituye la primera misión tripulada del cohete SLS y forma parte de una estrategia más amplia para consolidar la exploración lunar y establecer las bases de futuras misiones interplanetarias.
Reiteradamente, autoridades de la NASA indicaron que este viaje es un paso indispensable para futuras misiones del programa Artemis, cuyo objetivo es establecer presencia humana sostenida en la Luna y preparar expediciones a Marte.
El lanzamiento de Artemis II requirió una inversión estimada de 4.1 a 4.2 mil millones de dólares, según la Oficina del Inspector General de la NASA. El programa Artemis en su conjunto está proyectado en 93 mil millones de dólares entre 2012 y 2025, consolidando infraestructura del cohete SLS y la cápsula Orión para futuras misiones interplanetarias.