El gobierno de Veracruz presumió que este Viernes Santo, las playas de la zona costera del puerto y de Boca del Río están limpias, sin chapopote, con alta afluencia de turistas.
Para estos días de asueto por Semana Santa, turismo nacional llegó a la entidad para disfrutar de las playas y el sol, tras el intenso trabajo de limpieza de personal de la Secretaría de Marina (Semar), de Petróleos Mexicanos (Pemex), así como de los gobiernos estatal y municipales.
La limpieza
Los hoteleros y restauranteros no tuvieron iniciativa de participar en la limpieza de las playas, pese a que son los más beneficiados con la derrama económica.

Desde el inicio de marzo pasado, pescadores y habitantes de la zona costera de Veracruz y Tabasco denunciaron la contaminación por chapopote que afecta más de 630 kilómetros de costa, lo que, aseguran, ha provocado la mortandad de fauna marina y daños a la pesca.

El 26 de marzo pasado, casi un mes después, autoridades federales, estatales y municipales informaron que un buque y dos chapopoteras fueron la causa de la emanación de hidrocarburos en esos estados del Golfo de México.
Derrame llegó por «goteo»
En el caso de Veracruz, la gobernadora Rocío Nahle minimizó de inicio la situación y aseguró que siguen con las labores de limpieza de las playas y aguas veracruzanas.

Insistió en que el derrame de chapopote llegó a Alvarado en forma de “goteo”, pero indicó que más de dos mil 300 elementos cuidaron de las playas y sitios turísticos de la entidad para dar seguridad de limpieza a los paseantes.

Hasta la semana pasada, la Semar recolectó más de 330 kilogramos de hidrocarburos en el litoral de Veracruz y confirmó que se detectaron indicios de material contaminante en playas del municipio de Alvarado.
Pobladores de la zona afirmaron que la contaminación no sólo impactó la biodiversidad, sino a las comunidades costeras, cuya economía depende de la pesca y el turismo.
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