La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Prado rechaza de manera contundente que su gobierno tenga participación o financie movimientos políticos en otros países.
En la Mañanera del Pueblo, en Palacio Nacional, Sheinbaum subraya que la política exterior mexicana se rige por el respeto a la soberanía y la no intervención.
“Primero negar contundentemente que nosotros financiamos ningún movimiento en ningún lugar del mundo”, afirmó la mandataria, quien insistió en que México mantiene relaciones exclusivamente institucionales con gobiernos y pueblos con los que sostiene vínculos diplomáticos.
Humanismo mexicano no tiene copia
Al ampliar su postura, la presidenta explica que las ideas promovidas por su administración, enmarcadas en la llamada Cuarta Transformación, no buscan exportarse como modelo político, sino que forman parte de una corriente de pensamiento global.
“Las ideas de la cuarta transformación, el humanismo mexicano… no tienen copyright, es parte del pensamiento universal”, resalta.
En ese sentido, abrió la posibilidad de que otros países retomen experiencias aplicadas en México, siempre que consideren que han sido exitosas.
“Quien quiera ocupar las experiencias que hemos tenido aquí que sean exitosas, adelante, son bienvenidos”, expresó.
Sobre los procesos electorales en curso en distintas naciones, Sheinbaum evitó emitir opiniones específicas, aunque dejó claro el principio que, dijo, guía su visión internacional.
“Lo más importante es que el pueblo que haya gobiernos que atiendan la necesidad de los pobres”, señaló.
Sheinbaum fija postura sobre Perú
Con relación a la situación política en Perú, la presidenta reiteró su respaldo al expresidente Pedro Castillo, al considerar que su encarcelamiento es injustificado y debe resolverse en el ámbito legal.
“En el caso de Perú, nuestro deseo es que salga libre el presidente Castillo, porque está preso injustamente”, declaró.
Detalló que recientemente sostuvo comunicación con la defensa del exmandatario, la cual, dijo, basa su estrategia en argumentos jurídicos sobre el proceso de destitución.
“Se necesitaba cierto número de votos para poderlo destituir y la votación fue menos… en eso se basa principalmente su argumento”, explicó, al precisar que se trata de un planteamiento estrictamente legal.
La mandataria también señala que, más allá de coincidencias políticas, su postura responde a lo que consideró una situación de injusticia. Incluso, mencionó que en el caso existen elementos que podrían interpretarse como “una visión de racismo y clasismo”.
Finalmente, Sheinbaum recordó que fue el gobierno peruano el que decidió romper relaciones diplomáticas con México, aunque dejó claro que el vínculo con la población de ese país se mantendrá.
“La relación con el pueblo peruano continuará siempre”, concluyó.






