
Finalmente, en la Cámara de Diputados fue votado el dictamen del Plan B de la reforma electoral que, como se recordará, constituyó motivo de discusiones y jaloneos por meses y que terminó siendo pírrica victoria para la presidenta Claudia Sheinbaum, ante la imposibilidad de sacar adelante el Plan A.
Con 377 votos a favor, 102 en contra y ninguna abstención, la iniciativa fue aprobada en lo general y obtuvo la mayoría calificada, aunque la discusión en lo particular se llevó su tiempo por las casi 80 reservas que presentó, básicamente, la oposición.
Y la sorpresa -no tanto- es que en esta votación Movimiento Ciudadano, de plano, “enseñó el cobre” para darle la razón a quienes piensan que el partido naranja se convirtió en una rémora más de Morena y lo que había venido haciendo era jugar a la oposición, pero yéndose a donde la corriente les favoreciera.
A ver si el partido que dizque dirige Jorge Álvarez Máynez no termina por quitarle el papel de rémora ni más ni menos que al Partido del Trabajo, cuyo eterno líder es Alberto Anaya, que no ha podido superar las diferencias que tiene con los morenistas desde que el PT no aprobó el tristemente famoso Plan A de la reforma electoral y en el caso del B, no apoyó lo referente a la consulta de revocación de mandato, por lo que todo quedó en una reforma descafeinada.
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Y es que las quejas de parte de los petistas no han dejado de fluir y, una de las principales, gira en torno a que Morena siempre impone su voluntad a cualquier precio, de ahí que el trato hacia sus rémoras, la mayoría de las veces, es despectivo. ¡Qué tal!
En ese clima todavía de división se llegó a la discusión en la Cámara de Diputados, lo que obligó a que se rompieran los acuerdos.
“No hay ninguna actitud de reproche contra el PT o el partido Verde… ellos decidieron no respaldar el Plan A y en el B decidieron no apoyar la consulta de revocación de mandato”, dijo el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la Cámara baja, Ricardo Monreal.
Total, que el debate en el Palacio Legislativo de San Lázaro sobre el Plan B inició con la presentación de varias mociones suspensivas planteadas por diputados del PRI y del PAN, que en el centro consideraron que el dictamen no atendió la opinión de los actores afectados, o sea, no hubo consulta, específicamente a las comunidades indígenas, lo que, entre otros, explicó el priista Alejandro Domínguez.
O sea, las consultas “patito” por parte del oficialismo nada más son de adorno.
MC SEGUIRÁ SIENDO PATIÑO
La posición acomodaticia que asumió MC no pasó por alto. El dirigente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas lo había venido evidenciando, por lo que bien puede preverse que el papel que asumirá el partido de Dante Delgado será el de “patiño”: de seguirle haciendo el juego a los morenistas con tal de obtener alguna prebenda y hasta privilegio.
Habrá que ver cómo pagan los guindas a los naranjas la sumisión y qué tantas posiciones logran alcanzar, porque la cuestión no es tan difícil, se trata de reclamarle a Morena sumándose a la oposición para, luego luego, apoyarlos.
Otro punto que llamó la atención es que, durante el prolongado debate, las bancadas del PRI, del PAN y la de MC recriminaran a Morena no haber considerado lo que debería ser un objetivo central: no se toman en cuenta sanciones a políticos, candidatos y partidos cuando el financiamiento provenga del crimen organizado o haya vínculos con grupos del narcotráfico. Eso sí como que le causa incómoda comezón al oficialismo y de hecho nunca lo ha tocado, argumentando solamente la austeridad, sí, esa que a Morena y a sus rémoras tantos beneficios les ha redituado.
MUNICIONES
*** Sin sudar ni pasar trabajo alguno, Roberto Velasco Álvarez rindió protesta como el secretario de Relaciones Exteriores más joven en la historia de México. El nuevo canciller dijo que, como una cortesía diplomática, se reunió en privado con todas las bancadas representadas en el Senado de la República, pero no consiguió que ni priistas ni panistas le otorgaran su voto. Algo que llamó la atención es que el nuevo y flamante titular de Relaciones Exteriores se comprometió a convocar a embajadores en retiro; y cartas hay muchas y buenas para delinear la política exterior de nuestro país, misma que empezó a ser destrozada desde los tiempos de Andrés Manuel López Obrador y con la presidenta Sheinbaum no ha mejorado ni siquiera un poco. Habrá que ver si el nuevo secretario puede alcanzar su cometido o si nada más fue parte de un discurso para que le dieran el voto de confianza.





