El programa federal de desarme voluntario acumuló 9 mil 544 armas de fuego entregadas por la ciudadanía desde el 1 de octubre de 2024 a la fecha, informó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, al presentar los avances de la estrategia nacional de seguridad.
La funcionaria explicó que las armas han sido intercambiadas por dinero en efectivo en módulos instalados en distintas entidades del país, bajo un mecanismo confidencial para incentivar la participación ciudadana. “La población ha canjeado de forma anónima y voluntaria 9 mil 544 armas de fuego por dinero en efectivo”, afirmó.
Atención a las causas de la violencia y cultura de paz
Destacó que el desarme forma parte del eje de atención a las causas de la violencia impulsado por el gobierno federal, que busca disminuir factores de riesgo en comunidades prioritarias mediante acciones sociales, recuperación de espacios públicos y programas dirigidos a jóvenes.
Rodríguez Velázquez indicó que, además del retiro de armas de circulación, el programa incorpora actividades enfocadas en la niñez para promover una cultura de paz desde edades tempranas. “Niñas y niños intercambiaron juguetes bélicos por juguetes educativos”, señaló.
Trabajo conjunto para reducir riesgos en el hogar
La secretaria sostuvo que estas jornadas son resultado del trabajo conjunto entre la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de la Defensa Nacional y organizaciones religiosas que participan en la instalación de módulos y campañas comunitarias.
El objetivo, dijo, es reducir la presencia de armas en los hogares y evitar accidentes, hechos delictivos o situaciones de violencia intrafamiliar derivadas de su uso. Autoridades federales han señalado en diversas ocasiones que una parte importante de las armas aseguradas o utilizadas en delitos provienen del mercado ilegal o permanecen guardadas en domicilios particulares sin control.
Acciones complementarias de la estrategia preventiva
El programa de desarme se complementa con otras acciones reportadas por la dependencia, como:
- Visitas casa por casa.
- Ferias de paz.
- Atención médica.
- Incorporación de jóvenes a programas educativos y deportivos.
- Instalación de Consejos de Paz y Justicia Cívica en diversos estados.
En ese contexto, Rodríguez Velázquez aseguró que la estrategia de seguridad no se limita al combate policial, sino que busca atender el origen social de la violencia. “Trabajamos en la construcción de un México mejor donde jóvenes, adolescentes, niñas y niños tengan acceso a la educación, al deporte y a la cultura”, expresó.






