El taco está en todas partes: en la esquina, en la mesa familiar, en la madrugada después de una fiesta o en la pausa breve del día laboral. Más que un alimento, se ha convertido en un símbolo de identidad mexicana que conquista paladares con solo unas gotas de limón, cebolla y cilantro. El chef Erik García comparte su historia, su pasión y su visión sobre este platillo que ha trascendido fronteras.
Originario de Ensenada, Baja California, el chef Erik García ha llevado su amor por los tacos a distintos rincones del país. Su formación culinaria inició en San Diego, donde se especializó en gastronomía asiática —japonesa, tailandesa y china—, una base que hoy fusiona con la cocina mexicana. Antes de consolidar su carrera, abrió una taquería en Tijuana, una experiencia que marcó el inicio de su camino en el mundo de los tacos.
Su trayectoria dio un giro importante cuando trabajó junto a la reconocida chef Patricia Quintana, con quien aprendió desde cero la cocina mexicana tradicional. “Tuve que aprender a hacer mole, adobos y todas las cocciones de sus salsas. Aprendí muchísimo”, recuerda en entrevista para AMEXI. Desde entonces, ha incorporado los tacos como elemento esencial en cada menú que desarrolla, destacando el clásico fish taco estilo Ensenada, capeado y acompañado de col y pico de gallo.

Tacos que reinventan México
Para el chef, los tacos son el platillo que mejor representa a México a nivel mundial. Considera que su popularidad ha crecido gracias a la evolución gastronómica y la proyección mediática, como documentales y series que han puesto en alto la cultura taquera. “En casa siempre hay tacos, es el plato de México”, afirma.
Uno de los sellos distintivos de su cocina es la innovación sin perder la esencia. Desde tacos de rib eye hasta opciones menos comunes como la molleja o creaciones con ingredientes que normalmente se desechan, el chef busca sorprender al comensal. Además, apuesta por la calidad a través de un laboratorio propio, donde desarrolla productos naturales sin conservadores, desde chorizos hasta charcutería artesanal.
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La experiencia gastronómica que ofrece va más allá del taco tradicional. Su cocina gira en torno al uso del grill, una herramienta clave que le permite experimentar con sabores, texturas y técnicas. Incluso sus postres, como las fresas con crema al grill, reflejan esta filosofía. Para acompañar sus creaciones, el chef recomienda una cerveza ligera tipo wheat, ideal para resaltar los sabores.
Con una propuesta que mezcla tradición, creatividad y técnica, Erik García reafirma que el taco no solo es un platillo, sino una experiencia cultural que evoluciona sin perder su esencia. En cada bocado, México se hace presente.






