Para fortalecer la protección de los entornos digitales que utilizan mediante la implementación de controles parentales, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a través de la Unidad de Inteligencia, Investigación Cibernética y Operaciones Tecnológicas, emite recomendaciones para el uso responsable de dispositivos móviles por parte de niñas, niños y adolescentes.
La dependencia precisa que, durante la niñez, la incorporación al entorno digital debe ser gradual y acompañada. En la adolescencia, es fundamental orientar el uso de redes sociales, así como establecer y configurar medidas de seguridad que fortalezcan la confianza y promuevan una experiencia digital segura, consciente y respetuosa.
Controles parentales, herramienta clave
Se subraya que los controles parentales constituyen herramientas clave para acompañar, orientar y proteger a niñas, niños y adolescentes durante su interacción en internet, al favorecer un uso seguro, responsable y acorde a su edad, en conjunto con la comunicación, la confianza y la cercanía.
Recomendaciones:
- Definir horarios y hábitos de uso de dispositivos que contribuyan a un equilibrio entre actividades en línea y fuera de pantalla.
- Configurar controles parentales, filtros de contenido y ajustes de privacidad en los dispositivos, de acuerdo con la edad.
- Establecer reglas sobre el tiempo y el tipo de contenido, lo que favorece la disciplina y el uso responsable de la tecnología.
- Supervisar y guiar de manera activa el uso de internet para que niñas, niños y adolescentes naveguen con mayor seguridad y confianza.
- Utilizar herramientas que alerten sobre contenidos inapropiados o situaciones potencialmente peligrosas.
- Promover prácticas responsables, como la protección de la información personal y la reflexión antes de compartir contenido en línea.
- Incentivar un uso consciente y equilibrado de los dispositivos, evitando excesos y fomentando su aprovechamiento positivo.
- Mantener un diálogo abierto y constante que fortalezca la confianza y la toma de decisiones informadas en el entorno digital.
- Reforzar la protección de la privacidad y la huella digital mediante explicaciones claras y cercanas sobre la importancia de cuidar la información personal que se comparte en internet.
Para mayor orientación, se puede consultar la Ciberguía en la siguiente liga: https://www.gob.mx/sspc/documentos/ciberguia?idiom=es
Riesgos digitales a los que están expuestos
De acuerdo con especialistas, los principales riesgos digitales a los que están expuestos niñas, niños y adolescentes en México cuando carecen de supervisión parental incluyen los siguientes, según reportes de Unicef, Guardia Nacional, Inegi, UNAM, Sipinna y otras fuentes oficiales:
- Grooming (acoso o engaño sexual en línea): Un adulto, o cualquier persona con malas intenciones, se gana la confianza del menor a través de redes sociales, mensajería o videojuegos para obtener imágenes o videos íntimos, o incluso concertar un encuentro físico. Es uno de los riesgos más graves y frecuentes, con un aumento reportado en denuncias relacionadas con la explotación sexual infantil.
- Ciberacoso o ciberbullying: Implica mensajes ofensivos, burlas, amenazas, rumores o difusión de fotos y videos humillantes por parte de pares o desconocidos. Presenta tasas más altas en adolescentes, especialmente mujeres. Afecta la salud mental, genera miedo, enojo, inseguridad y, en casos extremos, ideación suicida.
- Exposición a contenido inapropiado o nocivo: Acceso accidental o intencional a pornografía, violencia extrema, discursos de odio, misoginia, xenofobia o material que incite al suicidio, autolesiones o conductas de riesgo. Solo un porcentaje muy bajo de plataformas y juegos en México está clasificado como apto para menores.
- Sexting y sextorsión (extorsión sexual): Intercambio de imágenes o videos íntimos, propios o recibidos, que luego pueden ser usados para chantajear al menor pidiendo más material, dinero o encuentros. Incluye la recepción no deseada de contenido sexual.
- Reclutamiento por grupos criminales: A través de videojuegos en línea, como Free Fire, Fortnite o Roblox, adultos o bandas criminales contactan a menores para manipularlos, engancharlos o reclutarlos en actividades delictivas. La Policía Cibernética ha alertado específicamente sobre este riesgo en plataformas de gaming.
Vulnerabilidades técnicas y hábitos de consumo
Además de los peligros relacionados con la interacción directa de terceros, los menores también se enfrentan a situaciones que comprometen su información personal, su seguridad técnica y su bienestar derivado del uso prolongado de la tecnología.
- Revelación de información personal y riesgos de privacidad: Compartir datos personales, ubicación, fotos familiares o rutinas diarias, lo que facilita el acoso, el robo de identidad, el phishing o, incluso, riesgos físicos como secuestro o localización por parte de desconocidos. Una vez publicada, la información es difícil o imposible de eliminar por completo.
- Otros riesgos (deepfakes y material generado por IA): Creación de imágenes o videos falsos de contenido sexual con la cara del menor.
- Phishing y fraudes: Hacer clic en enlaces maliciosos que roban datos o instalan malware.
- Retos virales peligrosos: Participación en desafíos que ponen en riesgo la integridad física o emocional.
- Sobreexposición prolongada a pantallas: Promedio de 2.6 a 4.5 horas diarias, lo que afecta el sueño, la atención y las relaciones sociales.
Estos riesgos se agravan en México por el alto acceso a internet entre menores (del 80% al 94% en adolescentes de 12 a 17 años) y el bajo nivel de supervisión parental. Muchos padres confían excesivamente en sus hijos, a lo que se suma la falta de conciencia sobre las consecuencias permanentes de las acciones en línea.






