Con más de cuatro décadas de trayectoria y una obra que ha trascendido fronteras, Jaime Camarena Camacho recibió el XXXIX Premio Nacional de Danza Contemporánea José Limón 2026, por su aportación como intérprete, coreógrafo y formador, así como a su influencia en la proyección internacional de la danza mexicana.
La ceremonia se llevó a cabo en el Teatro Ángela Peralta, en el marco de la clausura del Festival Internacional de Danza José Limón, con la presencia de autoridades culturales y una amplia asistencia de público.
El galardón, otorgado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y el Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), distingue una carrera caracterizada por la investigación del movimiento, la versatilidad técnica y una producción coreográfica que ha llegado a escenarios de al menos 20 países.
Durante el acto, representantes del INBAL destacaron no solo su obra escénica, sino también su papel como formador de bailarines y promotor de proyectos que fortalecen la danza contemporánea en México.
De la danza clásica a la exploración contemporánea
Formado en danza clásica, Camarena encontró en la danza contemporánea un espacio para expandir su lenguaje artístico.
Su paso por la Compañía Nacional de Danza (CND) fue clave para consolidarse como intérprete y creador, destacando por su técnica, expresividad y compromiso con el desarrollo artístico.
A lo largo de su carrera, exploró nuevas posibilidades estéticas, construyendo una propuesta que combina rigor técnico con búsqueda conceptual.
A Poc A Poc: creación y formación
Uno de los ejes centrales de su trayectoria es la fundación de A Poc A Poc, proyecto surgido en Barcelona, fundamental para la creación coreográfica, la gestión cultural y la formación de nuevas generaciones.
Esta iniciativa contribuyó a descentralizar la danza y a generar espacios de colaboración, posicionándose como una plataforma clave tanto en México como en el ámbito internacional.
Impacto internacional y labor académica
La obra de Camarena tiene presencia en más de 20 países; además su formación académica incluye estudios en Dirección Escénica por la Universidad de las Artes de Yucatán, así como licenciaturas en Educación Artística y Danza Clásica.
Este perfil integral le ha permitido vincular la práctica escénica con la enseñanza y la investigación.
Al recibir el premio, el coreógrafo habló de su vínculo con el arte: “la danza me ha dado lo más preciado: ha sido vida, una amante siempre insatisfecha y ese amor persistente que sobrevive al tiempo”.
La ceremonia concluyó con una función de gala que puso en relieve el talento dancístico regional.






