S&P Global Ratings revisó a negativa la perspectiva de México, al considera el riesgo de que resultados fiscales persistentemente débiles deriven en un aumento más rápido que el previsto en los niveles de deuda pública de México.
No obstante, la agencia internacional de riesgo crediticio mantuvo la calificación soberana de México en moneda extranjera en ‘BBB’ y en moneda local en ‘BBB+,
Explicó que su decisión de revisar a negativa de estable la perspectiva de las calificaciones soberanas de largo plazo de México responde a una flexibilidad fiscal más débil, un crecimiento económico lento y el riesgo de que los pasivos contingentes se traduzcan en un aumento más rápido de la deuda pública.
La agencia señaló que el apoyo continuo a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) limita la capacidad del gobierno para ajustar sus finanzas, mientras que la incertidumbre en torno a la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) afecta la confianza de los inversionistas.
Escenario de riesgo para la calificación
S&P advirtió que, en los próximos 24 meses, México podría enfrentar una baja en su calificación si no logra reducir sus déficits fiscales y estabilizar la deuda.
Un deterioro en los vínculos comerciales con Estados Unidos también sería un factor de presión, añadió.
Posible mejora
La calificadora precisó que la perspectiva podría regresar a estable si el gobierno logra una consolidación fiscal significativa y un repunte en la inversión privada que impulse el crecimiento económico.
Contexto político y económico
La agencia evaluadora comentó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha mostrado mayor apertura hacia el sector privado con el Plan México, que busca impulsar inversión y empleo mediante proyectos de infraestructura equivalentes al 15% del Producto Interno Bruto (PIB).
Sin embargo, la implementación avanza lentamente y persisten dudas sobre el financiamiento, anotó.






