El campeón mundial pesado Oleksandr Usyk y la estrella neerlandesa del kickboxing, Rico Verhoeven, están listos para subir al ring.
Los boxeadores protagonizaron este jueves una intensa conferencia de prensa rumbo al combate que sostendrán el 23 de mayo en Egipto.
La función marcará un momento histórico para el boxeo mundial, pues será la primera ocasión que una pelea se dispute a unos metros de las Pirámides de Giza.
Usyk, invicto con marca de 24-0 y 15 nocauts, cumplió en todo momento con sus obligados como campeón y enfrentó a los mejores.
Ahora fue él quien decidió pelear con Verhoeven pese a las críticas, pues el holandés no tiene los méritos boxísticos para retarlo.
Pero el campeón ucraniano decidió darle la oportunidad a la leyenda del kickboxing y este sábado lo enfrentará, consciente del peligro que representa.
“Por una vez, quiero hacer lo que yo quiero. [Verhoeven] es un tipo peligroso”, declaró Usyk durante la conferencia ante decenas de medios internacionales.
El monarca también minimizó la diferencia física entre ambos. Verhoeven llegará al combate con una ventaja importante de tamaño y peso, pero Usyk respondió con serenidad y hasta con humor.
“El tamaño no importa. Entrenamiento duro y buena pasta, ración doble; es magia”, comentó el campeón.
Rico Verhoeven quiere noquear a Usyk
Del otro lado, Verhoeven no ocultó su confianza. El neerlandés aseguró que tiene las herramientas necesarias para destronar al campeón y convertirse en el hombre que termine con el invicto de Usyk.
“Voy a aportar ángulos propios del kickboxing, un desafío diferente. Cuando le conecte mi mejor golpe, por supuesto que caerá. Yo soy un peso pesado por naturaleza”, sentenció Rico.
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La pelea ya levantó enormes expectativas por el choque de estilos y por el escenario histórico donde se realizará.
Usyk, campeón unificado del CMB, AMB y FIB, pondrá en juego su experiencia y técnica boxística, mientras Verhoeven quiere aprovechar su pegada.
Durante la conferencia estuvo Mauricio Sulaimán, presidente del CMB, organismo que entregará el cinturón conmemorativo al Rey del Nilo, y la cadena con el colgante Main Event, una joya de más de 40 mil dólares.






