A más de un siglo de su fundación, la empresa mexicana El Oso apuesta por la innovación con el lanzamiento de El Oso Sport, una nueva línea enfocada en limpieza y cuidado de tenis, al tiempo que acelera sus planes de expansión internacional hacia Estados Unidos y Asia, pese a los desafíos que enfrentó tras el intento de desalojo ilegal de su planta en Iztapalapa el año pasado.
La empresa anunció su estrategia de expansión y el fortalecimiento de su presencia internacional, en el marco de la Copa Mundial de Futbol 2026 y de su colaboración con el exfutbolista mexicano Luis Hernández.
La empresa fortalece su estrategia de crecimiento
Los directivos de la firma aseguraron que, pese al intento ilegal de desalojo que enfrentó el año pasado su planta de Iztapalapa, la empresa logró estabilizar su operación y fortalecer su estrategia de crecimiento.
“Estamos más fuertes que nunca, traemos muchos proyectos”, afirmó Oscar Pérez Lozano, director general de la empresa, durante la presentación de la nueva línea deportiva de la empresa, al destacar que El Oso mantiene su apuesta por la innovación y la producción nacional.
La compañía, fundada hace más de 100 años, subrayó que busca mantener el arraigo histórico que tiene entre consumidores mexicanos, mientras adapta su oferta a nuevas tendencias de consumo, particularmente el crecimiento del mercado de tenis y calzado deportivo.
“Si nosotros como empresa no nos renovamos, vamos a morir”, relató Pérez Lozano al recordar una conversación con su padre sobre el cambio en hábitos de consumo hacia los tenis, situación que impulsó el desarrollo de El Oso Sport.
El Oso Sport apuesta por el calzado deportivo
La nueva línea deportiva incluye gel para tenis, blanqueador de entretelas, limpiadores líquidos, desodorantes y espuma limpiadora sin agua, productos con los que la empresa busca posicionarse en el segmento de cuidado de sneakers y calzado deportivo.
La firma aseguró que el lanzamiento forma parte de una estrategia integral para conectar con consumidores más jóvenes y ampliar el reconocimiento de la marca más allá de las tradicionales grasas para calzado.
“Queremos dejar bien claro que México sigue haciendo cosas buenas, 100% mexicano, todo el producto, nuestra materia prima es mexicana, todas las personas que lo elaboran son mexicanas”, señaló Pérez Lozano.
La empresa indicó que la alianza con Luis Hernández busca potenciar el posicionamiento de la línea Sport rumbo al Mundial 2026, mediante campañas publicitarias, activaciones, espectaculares, redes sociales y eventos con consumidores.
“Tenemos muy buena respuesta de la gente en los productos de la línea Sport. Yo creo que el esfuerzo en conjunto con Luis vamos a poder llegar a muchos más lugares donde no llegábamos”, señaló el directivo.
Por su parte, Luis Hernández destacó el componente emocional y de identidad nacional que representa la marca.
“Cuando yo los conocí, inmediatamente vinieron recuerdos de mi infancia, de bolear mis zapatos con El Oso. Hoy ser parte de esta historia de mexicanos y de salir adelante es un privilegio”, afirmó.
Expansión hacia Asia y fortalecimiento en Estados Unidos
La compañía detalló que uno de sus principales objetivos para este año es consolidar su expansión internacional, principalmente en Estados Unidos y Asia.
“Nos interesa mucho el mercado americano y, a la par de eso, estamos bastante avanzados en el tema de expandir hacia Asia, más que Europa”, explicó Pérez Lozano.
Entre los mercados identificados por la empresa se encuentran Nepal, India y Emiratos Árabes Unidos, donde actualmente mantiene negociaciones comerciales y acercamientos con cadenas y distribuidores.
Sobre Nepal, la firma adelantó que existe un proyecto conjunto que podría generar empleos relacionados con el oficio de aseador de calzado.
“Es un proyecto que genera muchísimos empleos y le da valor al trabajo de aseador de calzado allá”, comentó.
La empresa recordó que antes de la pandemia mantenía presencia en Centroamérica mediante Walmart Centroamérica, con distribución en Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Costa Rica, relación comercial que se suspendió tras la emergencia sanitaria y que esperan retomar.
“Nos iba muy bien vía Walmart Centroamérica antes de la pandemia”, indicó, por su parte Leticia Gómez, presidenta de la compañía.
Insumos, T-MEC y competencia asiática presionan costos
Directivos de El Oso reconocieron que el incremento en el costo de insumos importados, especialmente aluminio, láminas y ceras naturales, así como el contexto internacional y las renegociaciones comerciales vinculadas al T-MEC, representan uno de los principales desafíos para 2026.
“Sí ha sido muy complicado y ahorita con el tema de la guerra nos ha pegado muchísimo lo que traemos, que es la lámina y demás”, explicó Gómez.
El presidente de la compañía, Mario Alberto Pérez Lozano, explicó que parte de los insumos estratégicos provienen del extranjero, como la carnauba de Brasil, utilizada en algunos productos tradicionales de la marca.
Los presidentes sostuvieron que, pese a la presión de productos importados de bajo costo provenientes de Asia, mantendrá su apuesta por la calidad y la manufactura nacional.
“La calidad es algo que para nosotros es súper importante. Pueden cambiar las presentaciones, podemos cambiar la imagen de todos los productos, pero la calidad nunca”, dijo Leticia Gómez .
Una marca ligada a la identidad mexicana
Los directivos aseguraron que uno de los principales activos de El Oso es el vínculo histórico y emocional que mantiene con consumidores mexicanos y trabajadores del oficio del aseo de calzado.
La compañía afirmó que actualmente genera empleo directo para más de 150 familias mexicanas y que gran parte de su plantilla está integrada por mujeres.
Además, compartieron testimonios sobre personas que financiaron estudios o sostuvieron a sus familias mediante el oficio de bolear zapatos utilizando productos de la marca.
“No sabíamos hasta estas situaciones lo que la gente quiere a El Oso”, señalaron.
La firma destacó que su permanencia por más de un siglo en el mercado mexicano responde a la combinación entre tradición, innovación y arraigo cultural.
“No puedes competir con 108 años de tradición en México”, concluyeron.






