La actriz Marina de Tavira reconoció que jamás imaginó recibir el premio a Mejor Interpretación Femenina en la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes, galardón que compartió con las actrices costarricenses que interpretan a sus hijas en la película Siempre soy tu animal materno, dirigida por Valentina Maurel.
Durante un encuentro con la prensa, la nominada al Óscar por la película Roma confesó que el reconocimiento la tomó completamente por sorpresa.
“Sí, la verdad muy sorprendida, no es algo que vi venir en lo absoluto. En realidad hice esta película porque me encantó el trabajo de la directora, porque me gustó mucho el guion, su mirada. Fui a filmar a Costa Rica, llevar un pedacito de México al cine latinoamericano. Nunca me imaginé que tendría este bellísimo viaje”, expresó.
La actriz recordó que la selección de la cinta en Cannes ya había representado una gran alegría para el equipo.
Marina de Tavira celebra su premio en Cannes
“Ya el hecho de que la hayan seleccionado en Una Cierta Mirada fue una enorme sorpresa, algo que celebré muchísimo, que tampoco vi venir. Y bueno, ya después que además nos dieran este premio de interpretación, que es compartido con las otras dos actrices hermosas que hacen los personajes de mis hijas, me encanta que sea un premio colectivo”, señaló.
De Tavira destacó que la actuación cobra sentido a través del trabajo en conjunto y por ello valoró especialmente el carácter colectivo del reconocimiento.
“La actuación es relación, como yo la concibo. Tiene que ver con relacionarte con las otras y los otros. Entonces es un premio compartido y sí, un pedacito de México en una película latinoamericana que también es muy nuestra”, afirmó.
La actriz también relató cómo recibió la noticia de que la producción había obtenido un premio en Cannes, aunque en ese momento desconocía de cuál se trataba.
“Cuando me desperté tenía un mensaje de la directora diciéndome que nos pidieron volver, pero ya eran las siete de la mañana de México y este premio se daba a las ocho de la noche de Cannes. Ya no había avión que me llevara, ni aunque volviera a aparecer el Concorde”, comentó entre risas.
Aunque no logró regresar a Francia para la ceremonia, aseguró que el reconocimiento representa uno de los regalos más inesperados de su carrera.
“Me emociona muchísimo, me hace sentir muy afortunada, sobre todo de ciertos regalos con el cine que nunca busqué y que han llegado. No escojo las películas por eso, la verdad es que es un regalo de la vida”, dijo.
Pese al éxito internacional que ha conseguido en el cine, la actriz reiteró que el teatro continúa siendo el eje central de su trayectoria artística.
La actriz mexicana reafirmó su amor por el teatro con «Un tranvía llamado deseo»
“Mi vida realmente ha sido la vida del teatro, pero el cine ha sido muy generoso conmigo, con sorpresas”, señaló.
La intérprete explicó que ninguna otra disciplina artística le ofrece la experiencia humana que encuentra sobre un escenario.
“El teatro es uno de los lugares donde he sido más feliz en mi vida. Encuentro en el teatro la esperanza de algo que no veo en ninguna otra expresión. Nada lo puede sustituir”, aseguró.
Incluso consideró que el arte escénico mantendrá su relevancia frente a los avances tecnológicos y la inteligencia artificial.
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“El teatro es alérgico a eso por su propia esencia, que requiere de la presencia viva de quienes lo hacen y quienes lo ven. Siempre volveré al teatro, ese es el lugar donde me fundé actriz y donde encuentro la esperanza”, puntualizó.
Actualmente, Marina de Tavira prepara el reestreno de la obra «Un tranvía llamado deseo«, que tendrá lugar el 12 de junio en el Teatro Xola, mientras continúa celebrando uno de los momentos más importantes de su carrera internacional.






