Marruecos estuvo cerca de la gloria en su debut en la Copa Mundial 2026, al ser empatado 1-1 por el pentacampeón Brasil, quien fue minimizado en el primer tiempo del partido disputado en el Estadio de Nueva Jersey.
Ismael Saibari, el niño de los pies chuecos, hizo un golazo en el minuto 20 para hacer soñar a Marruecos, pero Vinicius Jr. respondió en lo que fue otro golazo, en el 31, para sentenciar el marcador 1-1.
Sueño marroquí
El mundo presenció la gran exhibición futbolística de los Leones del Atlas de Marruecos desde el silbatazo inicial, con una demostración individual con técnica e inspiración y, tal vez, por la motivación de jugar de tú a tú ante los pentacampeones de la Copa Mundial, quienes fueron superados.
Los primeros 12 minutos fueron excelentes para Marruecos, sede junto a España y Portugal de la Copa Mundial 2030, al pasear el balón ante la portería de Alisson, pero sin anidarla.
Después, los de Brasil se dieron un respiro e Igor Thiago falló remate con la cabeza, cuando los aficionados ya iban a festejar el gol en el minuto 13.
Golazo de Marruecos
Esa inspiración y disfrute de jugar al futbol lo plasmaron los de Marruecos en el minuto 20, mediante un pase al centro, por donde entró Ismael Saibari, quien ingresó entre los centrales Marquinhos y Gabriel Magalhaes y ante la salida del portero “cuchareó” la de gajos, la envió por encima del arquero e hizo un golazo para el 1-0.
Ismael Saibari nació en Terrassa, Cataluña, España, de padres de origen marroquí, a los dos años fue diagnosticado con los pies chuecos hacia adentro, pasó por tratamiento ortopédico, inició a jugar futbol como parte de su rehabilitación y hoy brilló con un golazo.
Vinicius y su fulgor
La igualada debió ser igual, mediante otro golazo, el cual tuvo por autor Vinicius Jr, quien recibió el balón por izquierda, hizo quiebre a la derecha a Neil El Aynaoui y luego realizó un derechazo cruzado y por alto para el 1-1 en el 31.
Otra acción del juego bonito brasileño se dio en el minuto 45-1, mediante una tijera de zurda de Lucas Paqueta, quien vio cómo el arquero Yassine Bounou se lanzó a su izquierda para una soberbia atajada.
Segundo tiempo nivelado
Muy nivelado inició y se desarrolló el segundo periodo, con unos futbolistas de Marruecos sin tanto potencial ofensivo y sí con solvencia en la defensiva para anular las llegadas de los de Brasil.
Los jugadores de ambas selecciones se anularon, aunque los de Marruecos lo intentaron con una secuencia larga de toque sin poder prosperar e inmediatamente Brasil respondió con disparo de Raphiña, pero sin potencia, raso y directo al portero, en el minuto 78.
Para matizar la igualada, ambos equipos tuvieron oportunidades de gol en los minutos finales, pero sin tanta claridad y el 1-1 fue con más sabor a triunfo para los de Marruecos que para los brasileños, quienes no supieron ganar su primer partido en un mundial con un entrenador extranjero, el italiano Carlo Ancelotti.






