La salud mental en el trabajo se ha convertido en uno de los principales desafíos de bienestar en México, ya que 62% de la población trabajadora experimentó estrés laboral moderado o severo en el último año, cinco puntos más que en 2025, reveló el AXA Mind Health Report 2026.
Además, 37% reporta niveles altos de estrés, confirmando una tendencia ascendente que impacta directamente en la productividad y el bienestar.
El estudio muestra que este estrés trasciende el ámbito laboral: 82% de quienes lo padecen reporta efectos negativos en su vida diaria, como dificultad para dormir (37%), síntomas físicos (32%), irritabilidad (27%), baja motivación (24%) y problemas de concentración (22%).
Jóvenes, los más afectados por ausentismo
El impacto también se refleja en el ausentismo laboral, pues durante el último año, 28% de los trabajadores tomó licencias médicas por motivos emocionales, cifra que sube a 34% en personas de 18 a 24 años y a 37% en quienes tienen entre 25 y 34 años.
Factores estructurales detrás del malestar
De acuerdo con el reporte, 78% de los encuestados identifica múltiples factores que afectan su salud mental: el estrés (53%), la incertidumbre sobre el futuro (52%), la inestabilidad financiera y laboral (52%), y la dificultad para equilibrar vida personal y profesional (38%).
Disposición a recibir apoyo
Aunque 48% de los trabajadores afirma que no compartiría sus problemas emocionales en el entorno laboral por temor a repercusiones, la disposición a recibir apoyo es alta: 95% participaría en programas de salud mental si estuvieran disponibles en su empresa.
Sin embargo, sólo 41% señala que actualmente su organización ofrece iniciativas de bienestar emocional, según reveló el AXA Mind Health Report 2026.
“La salud mental en el trabajo ya no puede verse como un beneficio adicional; es un componente esencial de la gestión del talento y del liderazgo responsable”, destacó Alejandra Ramírez, vicepresidenta de Recursos Humanos de AXA México.
La sexta edición del reporte incluyó a más de 19 mil personas de entre 18 y 75 años en 18 países, incluido México, posicionando al país junto con China y Filipinas en los niveles más altos de disposición a participar en programas de salud mental.






