Especialistas señalan una transición incompleta entre el modelo tradicional y nuevas formas de crianza con mayor participación emocional
Durante décadas, la figura del padre se definió principalmente por su rol como proveedor económico; ese modelo sigue vigente, pero hoy convive con una transformación progresiva de las paternidades en México hacia una mayor participación en el cuidado, la crianza y la vida emocional de los hijos.
El cambio no es uniforme ni lineal. Depende de factores estructurales como el mercado laboral, los tiempos de traslado y la persistencia de roles tradicionales de género, que aún asignan el cuidado principalmente a las mujeres.
Paternidades en México: un modelo en transición
La psicóloga y decana de la Escuela de Psicología de la Universidad Panamericana, Tania Martínez Lizárraga, sostiene que la paternidad contemporánea ya no puede entenderse solo desde la provisión económica.
El involucramiento emocional, la convivencia cotidiana y la participación activa en la crianza forman parte de lo que especialistas describen como paternidad involucrada.
Sin embargo, este modelo convive con prácticas tradicionales que aún limitan la presencia activa de los padres en la vida diaria de sus hijos.
El peso del tiempo: trabajo, traslados y ausencia cotidiana
Uno de los factores más determinantes es la disponibilidad de tiempo. Especialistas en familia y género advierten que las jornadas laborales extensas, los traslados prolongados y, en algunos casos, la existencia de más de un empleo, reducen la participación cotidiana de los padres en la crianza.
En este contexto, la ausencia paterna no se explica únicamente por decisiones individuales, sino por condiciones laborales y sociales estructurales.
La crianza no depende de un solo modelo familiar
La evidencia científica en desarrollo infantil coincide en que el bienestar de niñas y niños no depende de una única estructura familiar.
Factores como la estabilidad emocional, la calidad del vínculo y la consistencia del cuidado tienen mayor impacto que la forma del hogar.
La literatura especializada reconoce además que funciones tradicionalmente asociadas al padre pueden ser ejercidas por otros cuidadores significativos dentro del entorno familiar.
Nuevas masculinidades y tensiones en transformación
La investigadora de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM, Alejandra Salguero Velázquez, señala que los cambios en la paternidad están vinculados a la transformación de los modelos de masculinidad.
El esquema tradicional centrado en la autoridad y la provisión económica convive hoy con nuevas formas que incorporan el cuidado y la expresión emocional.
Esta transición genera tensiones sociales entre expectativas tradicionales y demandas contemporáneas de mayor corresponsabilidad familiar.
La ausencia paterna como fenómeno estructural
La ausencia de los padres en la vida cotidiana de sus hijos no puede entenderse solo como una cuestión individual.
Factores como la precariedad laboral, los horarios extensos, la movilidad urbana y la desigual distribución del trabajo doméstico influyen directamente en la presencia o ausencia masculina en la crianza.
En ese sentido, la ausencia paterna se analiza cada vez más como un fenómeno estructural del cuidado, no como una falla individual.
El tiempo como eje de la corresponsabilidad
La participación activa en la crianza depende de la disponibilidad de tiempo real.
Elementos como políticas laborales, licencias de paternidad, flexibilidad de horarios y estabilidad económica son determinantes para una mayor corresponsabilidad parental.
Sin estas condiciones, la participación paterna se mantiene limitada o intermitente, incluso cuando existe disposición individual.
Familias diversas, un mismo principio: el cuidado
En México conviven múltiples formas familiares: hogares biparentales, monoparentales, familias extensas y redes de cuidado compartido.
La evidencia académica coincide en que no existe un único modelo familiar ideal. Lo determinante es la existencia de vínculos estables, cuidado consistente y entornos emocionalmente seguros.
Paternidades en México: una transformación en curso
Las paternidades contemporáneas no representan un modelo cerrado, sino un proceso de transformación social en evolución.
Entre el padre proveedor tradicional y la figura de cuidador activo, se configura un escenario de transición marcado por cambios culturales, económicos y laborales.
El reto no es solo individual, sino estructural: reorganizar las condiciones que permiten el ejercicio real del cuidado compartido.
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